Deseo hacer un comentario sobre el artículo del Sr. Luis Durán, “Estrategia reforzada de reducción de pobreza”. Nicaragua es sin duda el país de los absurdos por excelencia. Resulta que el señor Durán está devengando un “pequeño salario” de US$23,000 (veinte y tres mil dolares de Estados Unidos) mensuales, para “trazar” la estrategia de reducción de la pobreza en Nicaragua.
Quiero decirles que lo que mal comienza, mal termina. Nicaragua ha tenido que hacer un préstamo al BID para pagar el salario del señor Durán (Revista Confidencial del 17 al 23 de septiembre); así que lo primero que ha traído la contratación de este señor a este país son ¡deudas! No dejo de reírme irónicamente de esta situación. Lo que más me sorprende, sin embargo, es la conducta del gobierno y del BID. Ambos parecen querer hundir más a Nicaragua.
La única explicación que yo como ciudadano aceptaría para contratar al Sr. Durán es que tal vez (el señor Durán) tiene una varita mágica para resolver los problemas de pobreza de Nicaragua. Entonces sí tiene sentido su contratación. De otra manera, lo más saludable sería despedir al señor Durán y repartir a los más pobres del país la suma de dinero prestada del BID. Digo esto por que estoy seguro que ni 100 estrategias escritas darán ningún resultado y lo único que están haciendo es enriqueciendo a un individuo.
Jorge Icabalceta