Faltan impulsadas de Panal

Tito Rondó[email protected] El otro día celebramos la llegada de ese gran bateador, Ariel “Panal” Delgado, a las mil carreras impulsadas de por vida. Ahora resulta que nos adelantamos en las festividades. La situación es la siguiente. En 1984 se quiso implementar en Nicaragua una campaña de béisbol parecida a la que se usaba en Cuba […]

Tito Rondó[email protected]

El otro día celebramos la llegada de ese gran bateador, Ariel “Panal” Delgado, a las mil carreras impulsadas de por vida. Ahora resulta que nos adelantamos en las festividades.

La situación es la siguiente. En 1984 se quiso implementar en Nicaragua una campaña de béisbol parecida a la que se usaba en Cuba en esa época; se jugaba primero el torneo “Nacional”, unos sesenta juegos, y luego el “Selectivo”, unos treinta y tantos.

De los 16 equipos originales se pasaba a ocho; eso concentraba el talento, y se empezaba a “afilar” a las estrellas con vistas a su inclusión en la selección nacional. La mejor calidad de juego suplía la falta de un equipo local para los aficionados. En realidad, no fue una mala idea, y por muchos años se utilizó ese sistema en la isla.

Aquí se redujo el número de equipos de doce a cuatro, Managua, Orientales, Occidentales y Noratlántico. Cuatro verdaderas preselecciones.

Pero como no era el Bóer, la gente en Managua no iba al estadio. Ni en Masaya, ni en Granada ni en Rivas aplaudían a los Orientales. La indiferencia acompañó a los Occidentales en León y Chinandega, y lo mismo pasaba en Matagalpa, Puerto Cabezas y Bluefields con su respectiva amalgama.

El torneo desapareció. No sin que antes “Panal” impulsara 19 anotaciones (Julio Medina fue campeón bate y Barney Baltodano el líder en victorias).

Curiosamente, esa falta de filiación de la fanaticada eventualmente también acabó con el experimento en Cuba, que ahora tiene una sola campaña pero más larga.

Cuando los sandinistas llegaron al poder interrumpieron la temporada de 1979, empezando la de 1980. El torneo empezó a llamarse el “Pomares”.

Cuando ya hubo suficientes campañas bajo el nuevo sistema, los récords se empezaron a llevar solamente de los “Pomares”, es decir, a partir de 1980.

Eventualmente, FENIBA dictaminó que todas las marcas bajo su manto eran válidas, desde la primera campaña de Primera División en 1970.

Poquito después se dictaminó que los récords de la liga rebelde “Esperanza y Reconstrucción” se incorporaran a los del béisbol nacional, ya que fueron verdaderos torneos de Primera División (falta la temporada de 1973).

Noel Urcuyo Zeledón, guardián de todos nuestros números, informó que FENIBA todavía no admite los resultados del Selectivo de 1984 como cifras oficiales, por lo que le faltan 18 impulsadas (sin contar las de ayer) a Ariel Delgado para llegar a las mil.

Noel, de paso, quisiera incluir los récords de la primera liga organizada por Carlos García, la “Paco Soriano” de 1969, por ser un verdadero torneo nacional. Estoy de acuerdo.

Yo voy más allá. Los torneos de liga a nivel nacional organizados por Gustavito Fernández, llamados “Luis Somoza”, también se debieran incluir, de ser posible. Son en su mayoría los mismos peloteros que empezaron la Primera División en 1970. Y por supuesto, el “Selectivo”.  

Puede interesarte

×

El contenido de LA PRENSA es el resultado de mucho esfuerzo. Te invitamos a compartirlo y así contribuís a mantener vivo el periodismo independiente en Nicaragua.

Comparte nuestro enlace:

Si aún no sos suscriptor, te invitamos a suscribirte aquí