Tito Rondó[email protected]
El Estelí es uno de los equipos más interesantes de la liga, sencillamente porque sus gestores y patrocinadores prometieron algo insólito en nuestra pelota: un equipo responsable en sus finanzas.
Le darían oportunidad a muchos de los novatos “categoría C”, no llenarían su cuota de “A”, conformándose con completar la planilla de tal manera que no hubiera grandes “huecos” en la alineación, y serían cuidadosos con los importados.
Se estableció que hasta en unos tres años, cuando madurarán los jóvenes, el equipo sería campeonable.
A como es humano y comprensible, algunos norteños se han entusiasmado. Pero hay tres cosas que me molestan de cómo se está llevando al team.
Una, Donald Calderón. Este experimentado lanzador tiene una historia peculiar: tiende a comenzar aniquilando a todos los bateadores, y termina como “bolero de tarro”. Lógico. Empezando fuerte, se vuelve el “paño de lágrimas” del manager, y lo “queman”. Ahí está el León que lo diga, que lo cogió de refuerzo una semifinal.
En esta campaña Calderón ha lanzado 16 entradas en 15 juegos. Es demasiado.
Dos, hay que poner orden en la rotación. Eso de relevar con los abridores destruye a los staffs, porque los pítcheres nunca están preparados mentalmente para el papel que van a desempeñar. Curiosamente, eso no les pasaba hace muchos años; antes de los sesentas los relevistas eran los abridores (¿recuerdan a Johnny Sain o Allie Reynolds?).
Hay que admitir que el Estelí ha tenido muy mala suerte; ellos contaban con el más adelantado de los clase Rookie de los Astros de Houston, Ernie Sinclair, pero el muchacho fue enviado a República Dominicana. Por otro lado está la horrible tragedia de Jefferson McCoy, quien perdió a su joven esposa en un momento que debería haber sido de felicidad completa, en el nacimiento de un hijo.
Es verdad que para los lanzadores jóvenes es más fácil abrir con regularidad que relevar, pero cuando uno está muy verde entra cuando los partidos ya están decididos. Y no con la terrible presión de ganar que está experimentando el Estelí. Por favor, ni lo boten, ni lo tengan en la rotación. Déjenlo acostumbrarse a la Primera División.
Tres, los importados. Los directivos estelianos (no sé si Alex Torres también) se han dejado llevar por un scout de apellido Peña, según tengo entendido. Ya se sabe que nadie comprende que nuestra liga es fuertísima, porque no tiene sentido que siendo tan buena no sea profesional (Nicaragua competiría fácilmente en la Serie del Caribe, recuerden que se permiten importados. Y Nemesio Porras, Edgard López, Norman Cardoze, Henry Roa, Diego Sandino, Cairo Murillo, Alvaro López, Bayardo Dávila, Marlon Abea y otros son doble o triple A).
Así que recomiendan o “cohetes quemados”, o jugadores que no han sido “cohetes” todavía. No es posible que se gaste dinero en traer peloteros clase A. Hasta A débil…