Edgard Tijerino M. [email protected]
La utilización de las especulaciones inútiles, es lo que hace más gracioso el periodismo deportivo… El ¿qué hubiera ocurrido?, abre espacio para apasionantes polémicas, para reírnos de nosotros mismos y al mismo tiempo, sorprendernos de la habilidad que tenemos para manejar argumentaciones, una vez concretado el hecho, cuando todo está consumado.
La historia hablará del corte de la doble racha y del pitcher, y tambien del manager que fue víctima de un exceso de confianza… Los tiempos futuros acusarán a Joe Torre de haberse sentado sobre la lógica para sumergirse en una corazonada.
¿Hizo mal Joe Torre en entregarle la pelota al Duque después de más de 120 lanzamientos, para trabajar ese octavo inning?… Ahora que sabemos el resultado, podemos decir con autoridad que hizo mal, y una prueba de ello, es que los Mets arremetieron en contra del derecho cubano de impresionante crecimiento en la postemporada, para ganar el tercer juego por 4-2… Cierto, ese es el hecho testarudo, pero, ¿si eso no hubiera ocurrido?, Torre estaría demostrando que no siempre hay que dejarse atrapar por la lógica, mucho menos tratándose de un juego de beisbol, sujeto a múltiples variantes.
¿Por qué Torre no reemplazó al Duque del montículo en el sexto inning si la lógica lo indicaba?… Levanten la mano quienes hubieran permitido al Duque seguir pitcheando, después de ser sacudido por dos dobletes que empataron el juego y ceder dos bases que llenaron los costales sin out…¿Hubiera aguantado Davey Johnson a Kevin Brown, Bobby Cox a Greg Maddux, o Buck Showalter a Randy Johnson?.
Torre lo hizo y el Duque respondió con dos ponches consecutivos antes de obligar a un roletazo para congelar el peligro… Los Mets dejaron las bases llenas sin out. ¿qué mayor frustración podemos imaginar tratando de quebrar un empate?
“Un pitcher que es capaz de hacer eso, que me solicita con vehemencia seguir lanzando, que ha ponchado a 11, que viene de retirar a 6 bateadores consecutivos, que asegura estar lo suficientemente fuerte y motivado, ¿no merece que le extienda un certificado de confianza?”, preguntó Joe Torre a los periodistas después del juego.
Cuando usted tiene a mano un pitcher que ha demostrado reiteradamente que crece bajo presión, ¿no va confiar en él si lo ve ansioso por continuar mientras le demuestra que está apretando las tuercas?.
Con el juego 2-2, el Duque inició ese octavo inning ponchando a Robin Ventura, el único que se le había escapado disparándole jonrón y doble, y recibiendo una base en tres oportunidades… ¿No era ese un buen síntoma?… El siguiente, Todd Zeile, fue llevado a dos strikes, pero su batazo por el piso, a la izquierda de Jeter que se zambullo con el brazo del guante extendido, se encabritó de pronto y la bola saltó sobre el esfuerzo y el cálculo del gran parador corto, para convertirse en hit… ¿Era ese el momento de llevárselo?.
No todavía…Hay que esperar que ocurrirá con Agbayani. Una vez más, el Duque toma ventaja en el conteo, es decir, se ve bien, pero es estremecido por un doble impulsador y los Mets toman ventaja 3-2… ¿Se lo llevan o lo dejan?…Torre insistió y Jay Payton conectó un hit dentro del cuadro para colocar hombres en las esquinas.
¿Un hombre más o está bueno ya?…Torre sale del dogout, siente que lleva un par de tanquetas por botines y que el piso se le mueve mientras escucha los rugidos de la multitud… Ahora Joe sabe como se sintió Rommel en El Alamein, destruído… El fly de sacrificio de Buba Tramell, empuja la cuarta carrera y John Franco termina con toda discusión estrangulando a los Yanquis en el octavo.
La historia hablara del corte de la racha de 14 victorias de los Yanquis en Series Mundiales y 8 del Duque en postemporada, y tambien del manager que se sentó dos veces sobre la lógica para ganar una de las batallas y finalmente perder la guerra.
UNO MAS JOE
– Los 12 ponches del Duque, es la más alta cifra de un latino en Series Mundiales, y la mayor de un tirador yanqui en 37 clásicos.
– “Lo dejé porque está encendido y no creo que vaya a bajarse de ahí…Su determinación es realmente dificil de combatir para mi”, dijo Joe Torre
– “Para que sirven 12 ponches si no pude dominar a Ben Agbayani… El momento clave de un juego es aquel en que se determina la victoria y la derrota”, dijo el Duque.
– “Yo no me detengo en el número de lanzamientos, sino en como se siente un pitcher, y el Duque estaba muy bien, lo aseguro”, el catcher Jorge Posada.