Tito Rondón [email protected]
Hasta ahora, ningún juego se ha decidido por más de dos carreras.
Los Yanquis batean un poco más que los Mets, pero los campeones de la Liga Nacional llevan dos cuadrangulares más (cuatro contra dos de los Yanquis).
Los pupilos de George Steinbrenner han anotado 15 carreras y los Mets 14…
Pero los Yanquis están a una victoria, que puede ser hoy por la noche, de ser campeones mundiales por vez número 26, y convertirse en el primer equipo que se corona en tres años consecutivos desde que los hicieron los Atléticos de Oakland, aquellos “peludos” del excéntrico Charlie Finley, de 1972 a 1974.
Los equipos que han estado en la difícil situación que hoy aflige a los Mets, solamente han logrado reponerse y ganar la serie el 17,9 por ciento de las veces. O sea que una vez cada 19 años se da el milagro de ganar estando en una desventaja tan grande.
¿Cuál ha sido la diferencia?
El bullpen, ayudado por el pitcheo abridor.
Los Yanquis tienen pocos relevistas de confiar. Mariano Rivera, Mike Stanton. Menos Jeff Nelson. Nadie más. ¿David Cone y Dwight Gooden? Por favor. Aunque Cone haya sacado un out muy útil ayer. Jason Grimsley es muy nuevo.
Los Mets tienen muchos relevistas buenos, pero ninguno es de absoluta confianza. A estas alturas ya todo mundo sabe de la maldición que arrastra Armando Benítez, siete jonrones permitidos en la postemporada, incluyendo varios famosos. Menos mal que en eso de la mala suerte lo opaca Mitch Williams, que cedió uno y la Serie Mundial a la vez.
Todo el bullpen ha sido tocado, desde el joven Glendon Rusch a Turk Wendell y Rick White, hasta a los ancianos Dennis Cook y John Franco (quien a los 40 años es el más viejo ganador de un juego de Serie Mundial con la excepción de Adolfo Luque, de los Gigantes de Nueva York de 1933).
Los abridores de los Yanquis han cooperado lanzando bastantes entradas para llegar a los “caballos” del bullpen; los Mets han utilizado al menos cuatro relevistas en cada partido. Dos de ellos han perdido, y otro cedió la carrera que sería del gane.
Ahora, a los Mets les espera Andy Pettitte hoy, y si sobreviven, Roger Clemens el sábado.
La historia dice que tienen el 17,9 por ciento de chance de ganar. La aritmética, 12,5. Pero creo que el pitcheo de los Yanquis les da el cero por ciento.