- Trabajos de “a dólar por día” que ofrecen pocas perspectivas a profesionales
Gabriela Roa Romero [email protected]
El número de empleados en las industrias textiles, confección y calzado se mantuvo estable durante la década de 1990 con 30 millones de trabajadores, después de haber sufrido una disminución del 6 por ciento durante la década de 1980, según un informe de la Organización Internacional del Trabajo (OIT).
“En general, durante el período considerado, el empleo en el sector textil aumentó en los países menos desarrollados, mientras que se perdió en los más desarrollados”, resume el informe de la OIT.
El informe agrega que buena parte de la inversión del sector estructurado en industrias textiles, del vestido y del calzado se concentra en Zonas Francas de exportación, las cuales han creado muchos empleos.
Pero “existen factores de preocupación acerca de la calidad de esos empleos y sobre las consecuencias sociales del desarrollo de esas zonas”, señala el informe.
Entre esos factores está la abundancia de empleos de baja capacitación, “a dólar por día”, que ofrecen muy pocas perspectivas de progreso profesional y una nula infraestructura social (como pudieran ser instalaciones sanitarias) para las trabajadoras.
En Nicaragua existen más de 30 empresas bajo el régimen de zonas francas que generan más de 26 mil empleos directos y 78 mil indirectos.
Por otra parte, los talleres clandestinos siguen siendo comunes en las industrias textiles, del vestido y del calzado, tanto en los países desarrollados como en los que está en vías de desarrollo, según la OIT.
El informe, de la OIT señala que “China es el principal empleador”, y absorbe casi el 20% de la mano de obra mundial. En 1998, China fue también el mayor exportador mundial de prendas de vestir (más de 30.000 millones de dólares).