- Dueño de Canal 8 considera que es una sentencia aberrante y recurrirá a ella
Karla Marenco L. [email protected]
La Sala Penal del Tribunal de Apelaciones de Managua no dio lugar al recurso de amparo por amenaza de detención ilegal, interpuesto por el representante de Televisora Nicaragüense S.A., Carlos Briceño, quien enfrenta un juicio ejecutivo civil promovido por el Instituto Nicaragüense de Seguridad Social (INSS) en el Juzgado Sexto Civil de Distrito de Managua.
La Sala Penal alega en su resolución que existe un juicio ejecutivo civil en trámite en el juzgado en mención en contra del señor Carlos Briceño, por tanto no dio lugar a la petición de Briceño.
El INSS a través de su representante Mario Sequeira Gutiérrez, promovió el juicio ejecutivo contra Briceño para que pague un poco más de 1.4 millones de córdobas en concepto de retención de cotizaciones obrero-patronales, intereses moratorios y recargos, más una suma en concepto de gastos e intereses legales y moratorios.
El pasado cuatro de octubre la Juez Segundo del Trabajo de Managua, doctora Olga Elvira Brenes, procedió en contra del empresario para que pagara la suma demandada y como no lo hizo embargó sus bienes, nombrando depositario al ejecutado.
Briceño mediante un escrito del nueve de octubre presentado en el Juzgado Sexto Civil de Distrito de Managua, negó en términos generales deber la suma que el INSS demanda, alegando a su vez ciertas nulidades y excepciones para reforzar su posición.
Sin embargo, el judicial no dio lugar a las nulidades y excepciones de Briceño, determinando que se siga con la ejecución promovida por el INSS.
Briceño dijo a LA PRENSA que “es contradictorio e irónico” lo que está sucediendo en su caso, siendo que hay otros casos en la palestra pública, como el sobreseimiento provisional de los hermanos Centeno en la quiebra del Interbank, que, según él, dejan en evidencia que la justicia “es aberrante” en Nicaragua.
Briceño dijo que fue notificado la tarde del lunes por la Sala Penal del Tribunal de Apelaciones y que tiene tres días para apelar a la sentencia.
Reiteró que está dispuesto a llegar a un arreglo de pago con el INSS .
Apuntó que el Estado le debe en concepto de publicidad alrededor de medio millón de córdobas que no quieren pagarle y “no sé si ponerme a reír o llorar”.