Edgard Rodríguez [email protected]
Por encima de sus extraordinarias cualidades como conjunto, hay una característica que ha distinguido a los Yanquis desde su llegada al béisbol, y es su carácter ganador, afincado a partir de una compenetración colectiva y una mística que se ha multiplicado desde su nacimiento.
Al contrario de lo que se estila, los Yanquis atacan a sus oponentes. Y los atacan incluso aún estando a la defensiva. El domingo lo hicieron a través de Roger Clemens, quien ofreció una soberbia demostración de lucidez, fortaleza y agresividad para frenar a los Mets… Clemens fue duro, valiente e incisivo con sus disparos a las esquinas.
Cierto, al final se complicaron y mostraron la piel blanda ante una inesperada rebelión. Se les vio asustados, humanos. No obstante, mantuvieron la perspectiva y atraparon la victoria, que los ha dejado a la mitad del camino que conduce a la gloria.
El culmen de estos Yanquis, fue Clemens… Ah claro, Tino Martínez fue clave. Al igual que Brosius y O´Neill, pero la tenaz persecución del triunfo comenzó a ser estimulada por el pitcheo de Clemens, quien se ha quitado de encima la mala reputación de no socar en partidos importantes.
Los Yanquis se llevaron la victoria por su actitud y Clemens fue el mejor exponente de ese estilo. Su pitcheo agresivo sacó de balance a Piazza y mantuvo cegados a los Mets, que van hacia su cueva con los pies hinchados y soñando con el fantasma del “Duque”.
Debe haber mejores equipos que los Yanquis, pero estos ganan cuando hay que hacerlo. Y los ganadores son los que escriben la historia… A menos que ocurra lo imprevisto, da la impresión que una vez más ellos permanecerán en la cima de las Grandes Ligas.
Hoy la serie se mueve al “Shea Stadium”, a la otra parada del metro, a la casa de los vecinos. Los Mets esperan que ese escenario ofrezca el ambiente adecuado para sus pretensiones de revertir una serie que se les ha salido de las manos.
No obstante, podría no ser tan fácil ese objetivo. Los Yanquis emplearán hoy a Orlando “El Duque” Hernández, su mejor carta para los partidos difíciles… “Presión siempre he sentido. Miedo nunca”, dijo el cubano que saltó al mar en una rústica embarcación.
Los Mets apelarán a Rick Reed, un tercer brazo detrás de los zurdos Leiter y Hampton, quienes por cierto no hicieron el daño esperado ante los zurdos (O´Neill y Martínez) de los Yanquis y un ambidextro (Williams), quien luce mejor por el perfil izquierdo.
En estas circunstancias, con ventaja de 2-0 para los Yanquis, el partido de hoy adquiere una dimensión extraordinaria. Es la clase de juegos que sirven para medir la entereza de las estrellas para acreditarlas como tales.
Este juego debe poder a prueba el carácter de los Mets y el sentido de remate de los Yanquis, algo que ya han mostrado en otros momentos, los cuales no obstante, sólo son útiles ahora en términos de experiencia.