Edgard Rodríguez C. edgard.rodrí[email protected]
Diego Sandino, quien se volvió la sensación monticular de la campaña pasada, al llevar su pitcheo a niveles espectaculares, se derritió nuevamente ayer… Esta vez, fue víctima de un cañoneo feroz del Bóer, que tras pavimentarle el camino al zurdo Chico Rayo, se impuso 8-4 y retornó a la cima, aunque ahora compartida con los mismos leones.
De este modo, los capitalinos se adjudicaron la serie 2-1 sobre los melenudos quienes se anotaron el éxito en el duelo del viernes 3-2 con faena de Alvaro López, pero cayeron el sábado 6-1 en un partido de confuso final en el estadio leonés. Ayer el turno fue para el zurdo Rayo, cuyo despegue no había sido convincente con la tribu en este torneo.
El Bóer le hizo saber sus intenciones a Sandino (1-2) desde el mero inicio, cuando por dobles de Santigo Henry y Marlon Abea como batazos de mayor resonancia, le anotaron dos carreras. Rayo en cambio, inició sin dificultades y fue colgando un cero tras otro, pero a Sandino volvieron a sacudirlo en cada uno de los siguientes episodios.
En el segundo sobrevivió a hit de Freddy García y tubey de Reymundo Leytón… Incluso en el tercero obvió un triple de Abea, para mantener el score 2-0, pero en el cuarto, se le fueron encima y con 4 cañonazos, entre ellos doble de Ramón Padilla, cedió 3 carreras y quedó explotado. Justo ahí ofreció un espectáculo nada admirable.
Silvio Castellanos entró a retirarlo del box y Diego lanzó la bola al piso. Y se marchó en el acto, en una actitud que ciertamente encierra mucha frustración para un tirador estelar pero a la vez, exhibe un mal ejemplo para los jóvenes que pretenden algún día ser como él. Manuel Pineda vino a sustiturlo y luego hubo desfile sobre la colina.
Después de cinco ceros y atrás en el score 5-0, León anotó una carrera ante Rayo (2-1), al sacar provecho de una falla del antesalista Lenín Aragón, doblete de Henry Roa y hit de Adolfo Joseph. No obstante, se enderezó con otro scone en el séptimo, mientras el Bóer incrementaba a 8-1 su ventaja en el cierre y Mario Peña venía al box.
Peña volvió a lucir tremendo en una entrada, pero Gustavo Obando tuvo dificultades en el inning final, al ceder tres anotaciones, cuando se mezclaron tres hits melenudos con dos fallas de la defensa capitalina para el definitivo 8-4, que permite al Bóer alcanzar a los leones en el primer lugar. El Bóer quedó con 14 hits. León con 8.