Jensun Bustos.

Un medallista caído del cielo

Hijalmar Padilla [email protected] Se puede decir que es un karateca y medallista de oro por casualidad. De cualquier manera lo importante es que Jensun Stir Bustos Moncada, de 17 años de edad, tiene pasta para seguir sobresaliendo como un buen atleta, obviamente ganador. Sin dudas un gran prospecto del Karate Do que hace dos semanas […]

Hijalmar Padilla [email protected]

Se puede decir que es un karateca y medallista de oro por casualidad.

De cualquier manera lo importante es que Jensun Stir Bustos Moncada, de 17 años de edad, tiene pasta para seguir sobresaliendo como un buen atleta, obviamente ganador.

Sin dudas un gran prospecto del Karate Do que hace dos semanas sacó las uñas de su talento deportivo para destacar en las artes marciales.

Casi por una obra del destino conquistó la primera de las únicas tres medallas de oro registradas por Nicaragua en los V Juegos Centroamericanos Estudiantiles clausurados el pasado 8 del presente mes en El Salvador.

Tras esa hazaña Bustos Moncada ahora se perfila como la principal figura del equipo nicaragüense que participará en el Campeonato Panamericano Junior de Karate Do, programado a realizarse del 13 al 19 de noviembre en Orlando, Florida.

Él se proyecta como una futura estrella de las artes marciales, si evidentemente se le brinda el seguimiento, el respaldo adecuado y no se le tira al cesto de la basura como suele suceder aquí mientras se desperdician los verdaderos valores.

“Lo escogí más que todo por defensa personal, pero después me fue ‘cuadrando’ como deporte”, asegura Bustos Moncada.

Este joven deportista no puede evitar expresarse con cierto escaliche cuando suelta la lengua seguramente por surgir de los barrios marginales de Managua, específicamente del conflictivo Reparto Schick.

“No es por gustarme el pleito o por problemas con las pandillas que practico el karate”, explica.

“Es por la disciplina que uno aprende a tener”, añade en clara comprensión de la verdadera filosofía deportiva.

EL DOLOR DE SER POBRE

Ángela del Carmen Morales es por ley natural la principal patrocinadora del personaje que nos ocupa. Es la mujer que lo trajo al mundo.

En medio de trabajar arduamente vendiendo ropa por todos los rincones del país, esta típica madre nicaragüense no escatima recursos para apoyarlo en medio de una carga familiar que la conforman cinco hijos más.

¿Quién sabe qué hubiese pasado si ella se encuentra al lado de su cuarto retoño el día que por poco no hace el viaje a El Salvador por carecer de 150 miserables córdobas?

Obviamente lo hubiese arropado empujada por el inevitable amor maternal.

Pero, resulta que el protagonista del Perfil de la Semana por poco no viaja a la cita centroamericana y el Himno Nacional no suena por primera ocasión en tierras cuzcatlecas por no disponer de esos billetes para cancelar la autorización de salida de los padres de familia y poder salir del país.

Cosas que pasan en esta sufrida nación por el dolor de ser pobre y lo peor por la desgracia de tener que obligadamente buscar el apoyo en la insensibilidad y pobre inteligencia.

Ni el Instituto Nicaragüense de Juventud y Deportes (INJD) ni el Ministerio de Educación Cultura y Deportes (MECD) fueron capaces de soltar ese “capital” cuando al revisar la documentación se percataron que Jensun Bustos era un menor de edad y había que por obligación nacional gestionarle ese requisito. Se trataba pues de colocar a Nicaragua por sobre todas las cosas.

Sí bien la solución de parte de ambas instituciones fue fácil y penosamente contundente con un “mejor que no vaya”, este decepcionante percance tuvo un feliz desenlace.

La Federación Nicaragüense de Karate Do, que no era su deber, rebuscó los pinches 150 pesos para salvar la historia y que el mencionado prospecto fuera a El Salvador a cumplir sus sueños. También a darle gloria al país precisamente en una situación en la que el deporte en general dan ganas de llorar por tanta impotencia e injusticia.

TALENTO Y DESEO PARA SOBRESALIR

Jensun Bustos prefirió el karate do por un natural placer hacía las disciplinas de combate.

Empero, nunca se imaginó que ese “gusanito” por entrar en batallas frente a frente, hombre a hombre, lo llevarían a descubrir que tiene clase, temple y una genuina ambición por destacar deportivamente.

El puede resurgir no sólo derribando al enemigo en el propio terreno de juego sino venciendo otras adversidades en el camino.

“De acuerdo a las posibilidades de mi país me gustaría darle una medalla en Centroamérica y una en Centroamérica y el Caribe”, expresa sobre sus aspiraciones de representar la bandera azul y blanca en los Juegos Centroamericanos del 2001 en Guatemala y los Juegos Centroamericanos y del Caribe de El Salvador 2002.

Después de comenzar de lleno en esta disciplina de origen oriental, Bustos Moncada se fue dando cuenta que podía ir más allá de la defensa personal a medida que iba entrando en “training” bajo la dirección del Sensei César Leiva en la Escuela Budoka de Managua.

“Siempre me acompañó la idea de salir del país y miré que el karate era mi mejor opción. Está bien, la primera vez en Guatemala me fue mal, pero eso quién sabe si vuelva a suceder”, indica con firmeza.

Efectivamente. Este joven karateca parece tener la suficientes agallas para salirse del insípido mundo de lo común y corriente. De la mediocridad.

El día que ganó la medalla de oro en la categoría de los –60 kilos, doblegando al salvadoreño Ricardo Ayala, lo demostró al derrochar confianza y vergüenza por la victoria.

“Cuando Carlos Leiva lloró al no poder ganar la de oro por Nicaragua me dije: ‘tan siguiera una vez que suene ese himno (Himno Nacional)’. Y así fue porque no estaba ni nervioso ni presionado. Le gané fácil a ese salvadoreño”, confiesa.

Pensar que casi se pierde esa medalla dorada. Que casi se esfuma como se diluyen muchos sueños en esta pobre nación, empero en esta oportunidad por 150 miserables córdobas, justo lo que Ángela del Carmen Morales saca de su bolsillo en medio de sus limitaciones cada vez que su hijo Jensun Bustos necesita ir a sus entrenamientos, a brindarle prestigio a Nicaragua.

PERFIL

– Nombre: Jensun Stir Bustos Moncada.

– Edad: 17 años.

– Ocupación: Estudiante.

– Hobby: El karate do.

– Personajes: No tiene.

– Aspiraciones: Ser el mejor atleta y coronar la carrera de Ingeniería en Sistemas.

Principales distinciones:

– Medalla de oro en los Juegos Escolares Nacionales.

– Medalla de oro en los V Juegos Centroamericanos Estudiantiles.  

Puede interesarte

×

El contenido de LA PRENSA es el resultado de mucho esfuerzo. Te invitamos a compartirlo y así contribuís a mantener vivo el periodismo independiente en Nicaragua.

Comparte nuestro enlace:

Si aún no sos suscriptor, te invitamos a suscribirte aquí