- “Las cosas no se hacían de la manera normal que se hacen hoy”, dijo Alejandro Martínez
Jorge Loáisiga Mayorga [email protected]
El ex ministro de la Secretaría de Planificación y Presupuesto del Gobierno sandinista, Alejandro Martínez Cuenca, reveló que el Banco Central de Nicaragua (BCN) era ocupado por ese régimen como una “caja chica” para pagar a los “acreedores de la Revolución”, y en esas circunstancias Herty Lewites recibió más de 7 millones de dólares del BCN para abonar a empresas que, evadiendo el embargo económico de Estados Unidos, comercializaban con Nicaragua.
“El Banco Central de los 80 era una caja chica que tenía el Estado nicaragüense, de donde salían los córdobas y donde estaban los dólares depositados”, dijo el economista.
“Los bancos eran como cajas chicas y el Banco Central era la gran caja chica”, insistió, tras explicar la crisis económica que vivió Nicaragua en la década de los 80, el embargo económico y el conflicto armado.
“Esos siete millones eran los créditos que el gobierno de Nicaragua había recibido a lo largo de los últimos cuatro años para poder financiar las obras que el Ministerio de Turismo venía realizando, como Xiloá, Granada, Montelimar, Pochomil, todas esas obras”, precisó Martínez, sin aclarar a qué empresas se les pagó, ni mostrar la documentación que soporta esos pagos.
Admitió que se violaban los procedimientos jurídicos existentes en el país para realizar las operaciones comerciales con empresas extranjeras.
“Los procedimientos que usualmente se utilizaban no eran los que regían en esos momentos, pero no es que nadie se quedó con un centavo”, dijo Martínez al explicar que se violentaban las normas para enfrentar el embargo económico.
LA CONTRALORIA DETECTO LOS SIETE MILLONES DE HERTY
En la evaluación de la gestión financiera y monetaria del Banco Central de Nicaragua 1990/1996, realizada por la Contraloría General de la República, aparecen reflejados los 7.4 millones de dólares otorgados por el Banco Central de Nicaragua a Herty Lewites, junto al paquete de los famosos 500 millones de dólares líquidos que no se explica en qué se gastaron durante el trienio 1990/92.
Los 7.4 millones otorgados a Lewites están reflejados en el cuadro 14 de dicho estudio. La Contraloría encontró la información en el Balance de los Estados Financieros del BCN de diciembre de 1990, siendo presidente del BCN, Francisco Mayorga.
El estudio también destaca que el gobierno sandinista traspasó al BCN del gobierno de Violeta Barrios de Chamorro, una cartera de créditos netos de 284.4 millones de dólares al 31 de diciembre de 1989, y los créditos se elevaron a 903 millones al 31 de diciembre de 1992. El BCN encontró evidencias de que el dinero fue entregado entre febrero y abril de 1990.