Edgard Tijerino M. [email protected]
Querían más tensión en el béisbol de Grandes Ligas este año… De acuerdo, aquí la tenemos. Hoy se inicia la Serie Mundial del 2000 con los Yanquis enfrentando el vigoroso reto de unos irreverentes Mets… Señores y señoras, es el momento en que el ganador se lo lleva todo, el cetro, la gloria, los titulares, los signos de admiración y la jactancia… El perdedor en cambio, es olvidado… ¿Cuántas veces los derrotados han sido dignos de recordarse?
Los Yanquis son la historia misma del béisbol… Nací en 1944 cuando Babe Ruth ya no estaba en el escenario, pero pronto me percaté de él como el más grande monumento a la grandiosidad en el concierto de las bolas y los strikes, de los batazos espectaculares que describen parábolas majestuosas, de los pitcheos indescifrables que enloquecerían a Champollion, de las atrapadas inolvidables por parte de tipos como Mays, Amorós, Gionfrido, que no dejarían picar una granada en plena guerra.
Hay columnas de humo en la Calle 42, y en el Central Park, y en Rockefeller Center, y en la Quinta Avenida… Todo es para Mets y Yanquis, incluso las portadas del Times, el Post y el Daily News, colocan a Gore y Bush detrás de Andy Pettitte y Al Leiter, los enigmáticos zurdos que subirán hoy a la colina de los infartos con un cardiólogo a la orilla.
Desde 1991, el sueño de todos ha sido otra Serie Mundial como aquella entre Bravos y Gemelos… ¿La recuerdan?… Cuatro juegos se decidieron en el último lanzamiento y cinco de los siete en el último turno al bate. El séptimo juego se fue sin carrera a través de nueve entradas. Dos equipos de último lugar en el año anterior, se proyectaron espectacularmente hasta las nubes para emocionarnos y deleitarnos.
No, no pedimos tanto, simplemente una gran serie, intensa, estrujante, lo suficientemente dramática.
Hoy amanecimos abrazados a esa gran expectativa que provoca la Serie Mundial… ¿Qué puede pasar una vez que la bola salte de las manos de Pettitte y Leiter? Pobre Bill Gates, eso nunca podrá ser controlado por las computadoras.