- Canciller no quiere sorpresas desagradables como el Tratado Ramírez-López
- Información de embajadores nicas debe ser ágil y oportuna
Consuelo Sandoval [email protected]
El canciller Francisco Aguirre Sacasa se pronunció en favor de que los embajadores de Nicaragua acreditados en el exterior se conviertan en una especie de “antenas” que proporcionen suficiente información confiable al gobierno para evitar sorpresas desagradables como el acuerdo suscrito entre Honduras y Colombia que cercena parte de la plataforma continental nicaragüense.
El nuevo ministro de Relacione Exteriores reveló en su primer contacto con los medios de comunicación, que ha instruido a los representantes nicaragüenses en el extranjero para que gran parte del trabajo que realicen consista “en hacer un sistema de radar que opere rápida y ágilmente” para informar en Managua de actividades que pudieran estar ocurriendo en los países en donde ellos están y que pudieran perjudicar los intereses nacionales, a fin de “actuar agresivamente para evitar sorpresas desagradables”.
Manifestó que tratará de proporcionar información sólida y profesional y recomendaciones que le permitan al presidente Arnoldo Alemán tomar las decisiones acertadas en los grandes temas de política exterior.
Calificó de legítimos los contactos casi furtivos que ha mantenido Alemán con su homólogo hondureño Carlos Flores Facussé: “Creo que es legítimo que el presidente tenga contacto con sus homólogos centroamericanos y que lo único que trata eso es de evitar los malentendidos que nos llevaron al problema con Honduras”, aseguró.
Aguirre anunció que dará mayor impulso a la dirección de Cooperación Externa, a fin de que se involucre más en el proceso de la gestión macroeconómica del país, para lo cual, fue nombrado por el presidente Alemán como miembro del gabinete económico.
“El presidente me ha invitado a integrar el gabinete económico y me ha nombrado gobernador de Nicaragua ante el Banco Interamericano y alterno en el Banco Mundial y les aseguro que la Cancillería tendrá mayor beligerancia en el manejo macroeconómico y en la relación con nuestros donantes que la que tenía en el pasado”, dijo Aguirre.