- ONG impulsa experimento para producir aceite de ajonjolí con prensas manuales
Rosario Mendoza Corea [email protected]
Con las últimas lluvias del huracán Keith, el 15 por ciento de los cultivos en el Trópico Seco, fueron dañados, razón por la cual, el Centro de Estudios y Acción para el Desarrollo (CESADE), realiza un diagnóstico a fin de fortalecer con nuevos cultivos y otras técnicas, el apoyo a 2,100 familias de la zona, informó la Licenciada Melba Reyes Gómez, Directora Ejecutiva del organismo.
La Paz Centro, Nagarote, El Jicaral, Larreynaga, Posoltega, Villa Carlos Fonseca, Sébaco y San Isidro, después del huracán Mitch recibieron apoyo hasta por un millón 300 mil dólares en insumos y herramientas, sin embargo el nuevo diagnóstico arroja la necesidad de fortalecer la cooperación, a las zonas dañadas.
La funcionaria indicó que actualmente se está trabajando con tecnologías alternativas para producir agua a pequeña escala, porque en esos lugares, la gente depende sólo de las lluvias, entonces produce por temporadas cortas, lo cual no es rentable para sus economías, por lo que se necesitan sistemas de riego.
Informó además que este organismo está impulsando proyectos de comercialización a pequeña escala que estén en manos de mujeres y en este sentido indicó que “estamos haciendo toda una experimentación para producir aceite de ajonjolí con prensas manuales y otras actividades, para lograr un valor agregado”.
Este ONG que recibe ayuda de organismos internacionales desde hace 13 años ha apoyado a un número de 10 mil mujeres jefas de familia en este período, sin embargo la ayuda se ha venido reduciendo debido al alto costo de operaciones, por eso, para “nuestro sostenimiento, a partir de ahora estamos lanzando un sorteo anual para rifar un vehículo y un buen número de premios como una fuente alternativa de autofinanciamiento, para apoyarnos”, dijo Reyes.
Al anunciar la actividad que permitirá reunir una buena cantidad de dinero para sus programas, expresó que uno de los objetivos fundamentales de la institución es transformar los sistemas de producción campesina porque “consideramos que las formas como el campesino produce no son las adecuadas. Hay que introducir cambios y cambiar mentalidades en el campesino”, indicó.
Históricamente la mujer no había participado en algunas áreas de la producción, sin embargo ahora hay mayor participación en el cultivo, manejo de la siembra y otros rubros donde sólo se veía al hombre, ahora hay un porcentaje del 40 por ciento de mujeres participando, precisó Reyes.