- Nicas en las menores IV
Tito Rondón [email protected]
Los profesionales nicaragüenses más adelantados en el Béisbol Organizado debajo de clase A fuerte son Jairo Pineda y Justo Rivas. Pero atrás de ellos viene ya una pléyade de jugadores, de los cuales cuatro estuvieron en el 2000 en clase Rookie.
Ellos son Luz Portobanco, Ernie Sinclair, Jefferson McCoy, Devorn Hansack y Ramón Flores. Más allá vienen Gonzalo López y William Juárez, y posiblemente otros como Cristian Rivera, Winston Alguera, y alguno que otro más.
Notarán que todos los mencionados son lanzadores con una sola excepción, Justo Rivas. Empecemos con el muchacho de Masaya.
Rivas debutó muy joven con el San Fernando, en 1996. El siguiente año jugó en la Segunda División (el Beis Especial de hoy en día), luego Rookie en Estados Unidos, Rookie avanzada en 1999, y clase A normal esta temporada que acaba de finalizar.
Justo bateó .288 con 40 extrabases en 503 turnos, 33 bases por bolas y 103 ponches, y siete robos en 15 intentos. Por primera vez en su carrera, aquí o allá, dio más de dos jonrones, con un total de ocho.
En lo positivo, por primera vez jugó una temporada completa, llegó a 30 dobles, y fue llamado para reforzar la sucursal doble A de los Bravos en los playoffs, lo que no pudo hacer por haberse lesionado.
En lo negativo, su disciplina en la zona de strike se deterioró, y pasó de poncharse el doble de veces que pasaportes recibidos al triple. Es decir, necesita urgentemente trabajar en su vista. Jugar en nuestra liga indudablemente le puede ayudar. Hay que subrayar que todos los años ha avanzado de nivel, en el 2001 le toca jugar en A fuerte. Si lograra lucirse aquí, entonces podría aspirar a doble A.
La mala noticia sobre Jairo Pineda es que el año pasado, gracias a la criminal regla de pitcheo que usamos aquí por irresponsabilidad de la Feniba, le sobre cargaron el brazo, por lo que sus ponches por inning bajaron en el 2000. La buena noticia fue que tuvo la efectividad más baja de su carrera, 3.04, aunque actuó casi sólo en relevo.
Pineda, conocido al comienzo de su carrera como Félix Palacios, trabajó en 42 partidos abriendo solamente uno. Ganó cinco, perdió dos y salvó uno. En 68 innings cedió apenas 53 hits (seis jonrones, ni bueno ni malo), dio 25 bases por bolas, pero ponchó apenas a 37.
Jugó para el West Michigan, sucursal clase A de los Tigres de Detroit. Este muchacho, que da la impresión que ha echado más cuerpo, también ha avanzado todos los años, y también irá a A fuerte o quizás, si se repone y se luce, a doble A. Mucho va a depender de lo que pase aquí, ojalá le respeten el brazo este año.
Hace unos días nos informó Lester Avilés que Luz Portobanco fue medido a 94 millas mientras lanzaba para el Kingsport, sucursal Rookie de los Mets de Nueva York. Su control y sus ponches fueron aproximados a los de Jairo Pineda, es decir buenos sin asombrar. Algo pasó con este sobrino de Heberto que pese a buenas cifras le hicieron muchísimas carreras, 43 en 57 entradas. Menos mal que solamente 31 fueron limpias, aún así su efectividad fue de 4.89. Mucho para haber permitido 62 hits (solamente tres jonrones) y cedido 18 bases por bolas, contra 38 ponches. Abrió nueve juegos y relevó en siete, y terminó 3-3.
Ernie Sinclair reporta siete victorias y dos derrotas con efectividad de 2.22 en República Dominicana; eso ha impresionado a los Astros de Houston quienes lo tienen en este momento en una liga instruccional. Lo lógico es que avance a Estados Unidos, mínimo a Rookie avanzada, esperemos que a clase A.
El peldaño más bajito profesional es la Rookie de Verano de Venezuela. Allí se lució Jefferson McCoy, 5-3 y 2.89 con 54 hits y 56 ponches contra 11 bases por bolas en 62.1 entradas (11 aperturas).
Devorn Hansack lo hizo bien también, 1-2 con 2.67 en 27 innings, cuatro aperturas y cuatro relevos, 14 hits y seis pasaportes apenas contra 20 abanicos. Finalmente, ahí debutó Ramón Flores, 2.70 de efectividad en 10 innings, sin decisiones en una apertura y cuatro relevos.