- Memorándum norteamericano, de 1982, refiere sorprendido que el sistema utilizado es “sencillo, eficiente y difícil de detectar”
Eduardo Marenco [email protected]
Un desertor sandinista brindó detalles al gobierno de Estados Unidos en septiembre de 1982 sobre los procedimientos utilizados para transportar las armas para la guerrilla salvadoreña desde Nicaragua, según revela un memorándum recibido el primero de octubre de ese año, en el despacho del director del Buró de Inteligencia del Departamento de Estado, Hugh Montgomery.
El memo sobre el tráfico de armas hacia los insurgentes salvadoreños, señala que “el interrogatorio de guerrilleros salvadoreños recientemente capturados, así como la información proporcionada por un desertor nicaragüense, facilitó detalles adicionales sobre el tráfico de armas por los salvadoreños insurgentes y sus colaboradores durante 1982”.
“El suministro de armas hacia los insurgentes continúa creciendo y los sistemas usados para transportar las armas son baratos, eficientes y difíciles de detectar”, dice el documento.
El texto explica que cuatro miembros del Ejército Salvadoreño Revolucionario Popular (ERP), capturados, proporcionaron información acerca del suministro de armas desde Nicaragua para la guerrilla salvadoreña y su red de apoyo en Honduras.
Un guerrillero, por ejemplo, hizo cinco viajes hacia El Salvador y Honduras desde Nicaragua en un “camper” con compartimientos especiales para ocultar las armas. Otro embarque de armas proveniente de Honduras hacia una casa de seguridad en El Salvador, fue realizado en un Honda adaptado. El cargamento usualmente consistía en fusiles M-16 abandonados en Vietnam por el Ejército de Estados Unidos, así como proyectiles, granadas, municiones y explosivos.
“Los traficantes viajaban documentados como hombres de negocios, evitando llamar la atención, ofreciendo sobornos y desviando la atención de los agentes de Aduanas mostrando una copia de la revista “Playboy” (ilegal en El Salvador) para evitar ser detenidos”, dice el memorándum que recibió Montgomery en su despacho.
TRASLADO POR TODAS LAS VIAS
Uno de los guerrilleros dijo que las armas eran ingresadas en la frontera entre Honduras y El Salvador y luego acarreadas por hombres o animales hacia el territorio controlado por la guerrilla, al norte de El Salvador.
La tarea de los “muleros” incluía advertir a los insurgentes vía radio de posibles impedimentos y comprar ropa, botas, radios y medicinas en los mercados hondureños.
El nicaragüense desertor reveló durante su interrogatorio que el soporte logístico a la guerrilla salvadoreña es manejado por la Oficina de Proyectos Especiales del Ministerio de Defensa sandinista. Un asesor cubano –no identificado— estaba asignado a dicha oficina, quien mantenía un taller en Managua para modificar vehículos para el tráfico de armas.
“La mayor parte de las armas enviadas a El Salvador vía terrestre provienen de Nicaragua. Otros embarques arriban en helicópteros o avionetas pequeñas y eran entregadas en pistas clandestinas. Otros suministros se hacen vía marítima en botes de pesca desde los puertos nicaragüenses hacia la costa sureste. Las guerrillas y sus colaboradores regularmente alternan sus rutas de apoyo vía marítima, aérea y terrestre, para disminuir las posibilidades de intercepción”, señala el Memo del primero de octubre de 1982.
EMBARQUES INCLUYERON MISILES TIERRA-AIRE
Seis meses antes, un informe de la Central de Inteligencia Americana (CIA), del 22 de abril de 1982, sobre el clima de estabilidad en Centroamérica, revela que ya para entonces habían detectado la posibilidad de que la guerrilla salvadoreña tuviera misiles antiaéreos en su poder, por lo que sugerían una recomposición en el inventario de la Fuerza Aérea Salvadoreña.
Según el informe de la CIA, el envío de armamento vía aérea continuaba desde Cuba a través de Nicaragua para el FMLN, por lo que sugerían la necesidad de que las Fuerzas Armadas salvadoreñas mejoraran su capacidad contrainsurgente creciendo de 28,000 a 40,000 efectivos en los próximos años.
El análisis asegura que “es probable que los insurgentes obtengan rifles automáticos y pesadas armas antiaéreas y podrían obtener misiles antiaéreos igualmente”.
“La Fuerza Aérea planea obtener helicópteros adicionales y aeronaves especiales para la contrainsurgencia, tales como los A-37. Los helicópteros ayudarán en movilidad y la aviación contrainsurgencia será más efectiva contra las bases de insurgentes que la aviación francesa actualmente en inventario”, dice el análisis de la CIA.
APOYO INCLUIA REMESAS DE DINERO
– Un despacho originado en el Departamento de Estado, en febrero de 1989, fue dirigido con especial atención a la oficina norteamericana en la Habana, describiendo “el apoyo cubano a la subversión en América Latina”.
– En el despacho se señala que “un desertor del Ejército Revolucionario Popular de El Salvador (ERP), describió a fines de 1986 cómo el dinero ha volado desde Cuba y la URSS hacia las unidades del ERP en el campo. Los fondos arriban en México o Nicaragua, donde ellos lo trasladan hacia El Salvador. Si la ruta nicaragüense es usada, el dinero es canalizado hacia el ERP a través de Honduras”.
– El informe también observa que “el suministro cubano y soviético de fondos hacia el ERP es transferido a las organizaciones del FMLN en Nicaragua, las que lo envían hacia el norte de El Salvador vía Honduras”.