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ESTOCOLMO.- Dos investigadores norteamericanos y un japonés ganaron ayer el Premio Nobel de Química por sus descubrimientos de que el plástico puede conducir la electricidad, lo que permite utilizarlo para reducir la carga estática y la interferencia en la película fotográfica y las pantallas de computadoras.
Alan J. Heeger, de 64 años, de la Universidad de California en Santa Bárbara; Alan G. MacDiarmid, 73, de la Universidad de Pennsylvania, y Hideki Shirakawa, 64, de la Universidad de Tsukuba en Japón fueron galardonados por su descubrimiento revolucionario de que el plástico modificado puede ser tanto conductor como aislante de la electricidad.
“Tratándose de diodos de imagen emisores de luz, no existen usos correspondientes en los metales. Esta (investigación) abrirá áreas totalmente nuevas que sólo conocemos en sus comienzos”, dijo Per Ahlberg, de la Real Academia Sueca de la Ciencia.
El premio este año es de 9 millones de coronas, ó 915,000 dólares.
Los investigadores descubrieron que “una película delgada de poliacetileno se puede oxidar con vapor de yodo, lo cual incrementa su conductividad eléctrica mil millones de veces”, dice el comunicado que da cuenta del premio.
El trabajo conjunto de los tres en Filadelfia condujo a la invención de diodos plásticos emisores de luz. Los llamados “plásticos brillantes”, llevarían eventualmente a la creación de pantallas planas de televisión y carteles luminosos que no necesitarían bombillas de luz.
Los polímeros conductores se usan para reducir las cargas estáticas y la interferencia en la película fotográfica y las pantallas de computadoras.
“Una de las razones de las grandes posibilidades comerciales de los polímeros conductores y semiconductores es que se los puede producir de manera rápida y económica”, dice el comunicado.
FÍSICOS RUSO Y 2 NORTEAMERICANOS GALARDONADOS
Anteriormente el martes, se otorgó el premio en el campo de física a Zhores I. Alferov del Instituto Físico-Técnico A.F. Ioffe de San Petersburgo, Rusia; Herbert Kroemer, investigador en la Universidad de California en Santa Bárbara y Jack Kilby de Texas Instruments en Dallas.
Su trabajo ayudó a la creación de la moderna tecnología informática, con artefactos de uso cotidiano como la calculadora de bolsillo, el reproductor de disco compacto y el teléfono celular.
“Los premios de física son para la electrónica de hoy, los de química son para la electrónica del futuro”, dijo Ahlberg.
Hoy se anunciará el premio de Economía y el jueves el de literatura, en Estocolmo. El codiciado Premio de la Paz se conocerá el viernes en Oslo, Noruega.