- En esta zona norte del país, donde las inundaciones, desborde de ríos y deslizamientos de tierra son las principales amenazas, unos 280 mil pobladores viven en zonas de riesgo al no tener acceso a programas habitacionales. Los municipios de Dipilto, Quilalí, Wiwilí, Pueblo Nuevo, Condega, San Juan de Limay y Estelí viven bajo la amenaza de los desastres naturales, donde la Defensa Civil ejecuta un programa para reducir el impacto de los fenómenos naturales
Adolfo Olivas Olivas/[email protected]
ESTELI.- La urbanización desorganizada, la degradación de la tierra y el cambio ambiental, son causas de fondo que provocan las inundaciones, el desborde de los ríos y el deslizamiento de cerros en los departamentos Nueva Segovia, Madriz y Estelí, afectando a miles de pobladores que viven en sitios inseguros.
Muchos poblados, por su geografía y la insuficiencia de las redes de alcantarillado, se ven afectados por zanjones y correntadas que inundan sus calles, registrándose pérdidas de vidas humanas, alteración en las actividades normales de las personas y el deterioro de viviendas y vías.
Un diagnóstico realizado por la Defensa Civil, indica que 280 mil pobladores, que corresponde 47 por ciento de la región y que están ubicados en 270 barrios y comunidades de varios municipios segovianos, se hallan en zonas de peligro, porque muchos de ellos han construido sus casas en lugares inseguros al no tener acceso a programas habitacionales.
El análisis señala que los municipios de Dipilto, Wiwilí, de Nueva Segovia, Quilalí, San Juan de Limay, Pueblo Nuevo y Condega, cuentan con sitios críticos y son propensos a inundaciones, deslizamientos de tierra y desborde de cauces, quebradas y ríos.
Las personas, las edificaciones, la infraestructura económica, los servicios públicos y todo el funcionamiento social en la mayoría de los municipios de la región, ha sido golpeado severamente por tormentas y huracanes en los últimos años.
Los desastres naturales ocurridos últimamente, afectaron aquellos barrios y comunidades económicamente débiles y altamente poblados por personas que viven en extrema pobreza y que carecen de capacidad para anticipar, sobrevivir, resistir y recuperarse del impacto de una amenaza natural.
Las personas que fundan asentamientos en la periferia de los poblados aumentan la frecuencia y severidad de los peligros naturales; sin embargo, la intervención humana también puede reducir los efectos de los desastres.
Si las actividades humanas pueden causar o agravar los efectos destructivos de los fenómenos naturales, también puede reducirlos o eliminarlos. La mitigación de los desastres supone reducir la vulnerabilidad de los elementos en riesgo.
“Una buena organización de la Sociedad Civil puede reducir los efectos de esos eventos”, aseguró el mayor del Ejército Pedro Tapia, jefe regional de la Defensa Civil.
DEFENSA CIVIL EJECUTA PLAN ESTRATÉGICO
La Defensa Civil impulsa un plan estratégico para promover y ejecutar acciones regionales que lleven a reducir la vulnerabilidad económica, social y cultural, contribuyendo de esta forma a la reconstrucción, transformación y desarrollo de los departamentos de Nueva Segovia, Madriz y Estelí.
El mayor Tapia asegura que este plan apunta a acciones dirigidas directamente a los gobiernos municipales y Sociedad Civil y en particular a los niveles comunitarios, fomentando actividades de fortalecimiento de las estructuras y capacidades locales en mitigación de desastres.
El plan contempla la estructuración de Comités de Emergencia Departamentales y Municipales, organización comunitaria, identificación y reducción de riesgos y evaluación de daños en el “Marco Estratégico para la Reducción de Vulnerabilidad y Desastres en la Región Las Segovias”.
CAPACITACIÓN A 500 BRIGADISTAS
En el contexto de este plan, la Defensa Civil ha organizado y capacitado a tres Comités de Emergencia Departamentales y 27 municipales así como a 500 brigadistas, para alcanzar una adecuada gestión del riesgo y los desastres para fortalecer los sistemas municipales y locales encargados de la mitigación, preparativos y atención de desastres.
RED DE RADIOCOMUNICADORES
Además de la organización y capacitación de los Comités de Emergencia, la Defensa Civil ha instalado una Red de Radios de Comunicación a lo largo de toda la región y en los próximos meses dispondrá de pluviómetros y lineómetros que estarán ubicados en lugares estratégicos.
Entre las dificultades más importantes en la región figuran la insuficiente organización comunitaria, problemas de infraestructura como carreteras y puentes y la falta de personal y medios técnicos de la Defensa Civil.
El jefe regional de la Defensa Civil observó que es necesario incluir el factor riesgo en la planificación del desarrollo para reducir la vulnerabilidad, considerando principalmente que en los municipios segovianos las pérdidas por desastres son cuantiosas, afectando a todos los sectores socioeconómicos y de fuerte impacto en la sociedad.
COOPERACION PARA PREVENIR Y ATENDER DESASTRES
A partir del huracán “Mitch” la Defensa Civil ha contado con la cooperación de organizaciones nacionales e internacionales como Tropisec, Banco Mundial, el Centro Humboldt, “Ayuda en Acción”, Ipade (Instituto para la Democracia y el Desarrollo) y Funpad (Fundación Panamericana para el Desarrollo), dirigida a elevar la capacidad de los Sistemas Locales de Prevención y Atención de Desastres.
“El huracán Mitch fue la escuela que nos indicó el grado de vulnerabilidad y los problemas organizativos existentes en la Región”, señaló el mayor Tapia, mientras admitió que ahora hay un mayor nivel de conciencia del Gobierno, alcaldías, Sociedad Civil y comunidades