- Propuso a directivos del FSLN detener tráfico de armas a El Salvador, pero lo amenazaron con convertir C.A. en un nuevo Vietnam
Eduardo [email protected]
Segunda entrega.- Un “gigantón” llamado Thomas Enders, enviado especial del Secretario de Estado, visitó Nicaragua el 11 de agosto de 1981 e intentó negociar con los sandinistas el fin del tráfico de armas a El Salvador, sin embargo, el directorio rojinegro le dejó entrever que estaban dispuestos a resistir cualquier ofensiva militar norteamericana y a convertir Nicaragua en una nueva Indochina (Vietnam).
La preocupación norteamericana era legítima. “Tan pronto derrotaron a Somoza, los sandinistas empezaron a entrenar las guerrillas de El Salvador y otros países de Centroamérica”, señala un Informe de Inteligencia del Departamento de Estado, considerado “Secreto” y hoy desclasificado.
El tema del trasiego de armas a El Salvador, uno de los capítulos más oscuros de la década de los 80, obligó a Estados Unidos a emprender una espectacular “ofensiva diplomática” a países y gobiernos de Europa y América Latina, para presentarles pruebas y demostrarles el involucramiento de la Revolución Sandinista en el tráfico de armas a El Salvador.
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