- Catastralmente tienen un valor de casi 300 mil córdobas, pero el ex alcalde “generoso” insiste en que no valían
ni un centavo
Jorge Loáisiga Mayorga [email protected]
PRIMERA ENTREGA
El 25 de enero de 1995, el Concejo Municipal de San Rafael del Sur se reunió con un solo propósito: “donar” cuatro manzanas y media de un terreno frente al mar, en Pochomil Viejo, a Byron Jerez, ex Director de la Dirección General de Ingresos (DGI) y uno de los hombres de mayor confianza del Presidente Arnoldo Alemán.
El terreno tenía un valor catastral de 288,791.59 córdobas, según especifica la constancia de avalúo catastral de bienes inmuebles que presentó Jerez al inscribir la propiedad en el Registro Mercantil e inmueble de la propiedad de Managua.
Los concejales y el alcalde de entonces, Jorge Pérez Farach, justificaron dicha donación, bajo el argumento de que Jerez había realizado “muchas donaciones” al municipio. Además, los concejales accedieron a una solicitud que les hizo el favorecido: poner la propiedad a nombre de su esposa, Ethel González de Jerez.
La decisión de los representantes del municipio capitalino quedó reflejada en el acta número dos del Libro de Reuniones del Concejo, elaborada por la entonces secretaria del Concejo y concejal propietaria, Socorro Sánchez Gutiérrez.
La reunión fue rápida. Inició a las ocho de la mañana y concluyó a las ocho y treinta. No hubo discusión, alegatos, renuencias, ni rechazos a la propuesta hecha por el alcalde Pérez Farach. Los diez concejales votaron de forma unánime, levantando su mano derecha para aprobar la “donación”. No hubo un solo voto en contra de aquellos representantes municipales, electos en febrero de 1990 en la fórmula de la Unión Nacional Opositora (UNO).
Entre ellos estaban el alcalde Pérez, el vicealcalde Aníbal Castillo, y los concejales Oscar Gutiérrez y Francisco Córdoba del Partido Social Demócrata (PSD); José María Hurtado, Fernando Sánchez, Socorro Sánchez y Juan Vallecillo, del Partido Nacional Conservador (PNC); Julio Valverde de Acción Popular Conservadora, y Juan Salgado del Partido Comunista de Nicaragua (PC de N).
“Estos terrenos son accidentados, en otras palabras, quebrados; esta donación se debe a que doña Ethel (González de Jerez) ha donado muchas cosas a nuestro municipio de San Rafael del Sur, por tal razón este Concejo aprueba tal donación”, dice textualmente el acta número dos del 25 de enero de 1995, del Concejo de San Rafael del Sur.
NINGUN CONCEJAL SE OPUSO A DONACION
El terreno que le “donaron” a Jerez colinda al este con tierras de la Alcaldía, al oeste con una casa de verano de Julio y Alfredo Caballero (propietarios de la empresa de aviación La Costeña), al norte con tierras de la Hacienda El Madroñal, propiedad de la empresa Agroindustrial Montelimar y; al sur con el Océano Pacífico.
De acuerdo a documentación en poder de LA PRENSA, hay una discrepancia en las cifras de la propiedad, ya que mientras el Acta de Donación del Concejo Municipal se refiere a 4.5 manzanas, lo reportado ante el Registro de Managua corresponde a 2.8 manzanas.
En efecto, según estos últimos documentos, la propiedad mide 28,056 metros cuadrados con 524 centímetros, según consta en las escrituras de inscripción de las mismas en el Registro Público Mercantil e Inmueble de la Propiedad de Managua, con fecha del 26 de septiembre de 1996. El inmueble fue inscrito como la finca número 113,084 en el tomo 1,818, en los folios que van del 235 al 236 en un primer asiento.
Aunque el Concejo de San Rafael del Sur aprobó en una sola sesión la donación de las cuatro manzanas y media de terreno, Jerez recibió primero un lote de 24,055 metros cuadrados con 688 centímetros cuadrados con valor catastral de 233,340.09 córdobas.
Luego para completarle las cuatro manzanas y media se le entregaron en el mismo terreno un lote de 4,000 metros cuadrados con 836 centímetros, con un valor catastral de 55,451 córdobas.
En total, una donación que suma un valor catastral de 288,791 córdobas.
JEREZ SALIO PREMIADO
En aquellos terrenos quebradizos, cinco años después, Jerez habría de construir su palacete de verano, frente a las aguas del Pacífico nicaragüense, en Pochomil Viejo, amparándose en su cargo de Director General de Ingresos (DGI) y desviando fondos públicos, según las investigaciones de la Contraloría General de la República (CGR).
Según el expediente, de más de 2,000 folios, con fondos públicos destinados a la reparación de caminos dañados por el huracán Mitch, Jerez pidió a la empresa Modultecsa, que dirige su amigo Alfredo Carbonell, que le construyeran una terraza para poder iniciar las construcciones de la casa.
Carbonell ordenó el desvío de los equipos que tenía trabajando en la zona de Chacocente para realizar los trabajos en dos terrazas que tuvo que realizar la empresa Modultecsa, de acuerdo a copias de los planos topográficos del terreno realizados por la empresa Spacio, la cual diseñó el palacete de Jerez.
Antes de que le donaran el terreno se asegura que Jerez llegaba con mucha frecuencia a San Rafael del Sur. Casi siempre acompañado de Pedro Reboredo, un cubano-americano amigo personal del entonces alcalde de Managua, Arnoldo Alemán, según relató a LA PRENSA el ex alcalde de San Rafael de Sur, Jorge Pérez Farach.
En las ocasiones que llegó siempre andaba buscando cómo comprar un “terrenito” a la orilla del mar, sin embargo no había, así que –paradójicamente– el “generoso” Concejo terminó donándole las cuatro manzanas y media.
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