En el mes de septiembre del 2000, en el canal 2 de la TV, vimos a una señora guapa rodeada de pañales lactando a su hijo con cuna, vestidos limpios, juguetes y luego pasear a su niño en su carrito.
Es un cuadro muy tierno, pero alejado de la realidad en que viven las madres miskitas del Llano y de la Ribera del Río Coco, desde Cabo Gracias a Dios hasta Waspan, quienes están felices de amamantar a su hijo, que lo acuestan junto a ella sobre el piso de bambú o a duras penas en una hamaquita si la hay, sin almohadas en donde reclinar su cabecita ni juguetes, ni cuna en donde poner al niño (muchas madres mueren (200) al año según UNICEF), al dar a luz en esas regiones, por falta de asistencia médica y de alimentación adecuada.
Dichas muertes se podrían evitar capacitando y equipando a las parteras de la región del Llano y de la Ribera del Río Coco, de Cabo Gracias a Dios hasta Waspan y alimentando mejor a las embarazadas más necesitadas en vez de pagar programas de TV.
Yo pregunto: ¿en dónde el vínculo maternal está más acentuado?, ¿en las multíparas o en las de un hijo?
Sin duda alguna en las multíparas y de familias pobres porque el binomio madre e hijo es más fuerte, y está más arraigado, porque piensan las madres que cada hijo será un sostén para su vejez, puesto que para ellas no hay ninguna forma de asistencia social.
La madre Mirna Alvarado, en su Clínica Sta. Inés en Waspan, tiene un Programa de Capitación de Parteras para el Llano hasta Puerto Cabezas, y hay otras tantas que operan desde Cabo Gracias a Dios hasta Waspan.
Las parteras del Río Coco y del Llano son verdaderas heroínas descalzas anónimas de las ciénagas, bajo la lluvia, mosquitos espinándose los pies. Yo las he visto cruzar las ciénagas, los caminos, cercos, con sus lámparas en la mano, buscando a la parturienta que está en su choza, alumbrada por un candil espera impaciente la llegada de la partera, que le da consuelo, la atiende, corta con un cuchillo el ombligo, faja al niño, lo lava con agua del río o de lluvia, se lo envuelve en pañales y se lo pone junto a su madre en el piso, que feliz ha dado un hombre al mundo.
Así fue como María dio a luz al Redentor del mundo. Así nacen los miskitos en la región del Río Coco.
Dr. Enrique Guerrero Lejarza
Telf.: 2225049.