Señor Director:
Lo felicito por la labor que su diario hace en pro de Nicaragua. Al mismo tiempo me planteo ciertas preguntas que tienen que ver directamente con su lema “Al Servicio de la Verdad y la Justicia”. Quisiera saber si el diario que usted dirige paga adecuadamente a sus autores las colaboraciones que publica. Esta pregunta no la hago por interés personal, como podría pensar algún maldiciente, pues no soy escritor, sino por interés de justicia.
Si su respuesta es en todo positiva, felicidades. La omisión a responder o publicar esto sería como una respuesta negativa. Si la respuesta es explícitamente negativa no habría más que pensar que su diario identifica el lema en cuestión con la caja registradora de la empresa.
Me intereso por este asunto porque a todos niveles en nuestro medio se ha visto a escritores e intelectuales con menosprecio, como a vagos, sin tener en cuenta sus necesidades y esfuerzos, mientras muchos se han enriquecido hipócritamente con los conocimientos de otros.
En todos los países civilizados las colaboraciones a los periódicos, de cualquier tipo, son debidamente remuneradas. Esto es un reconocimiento a la propiedad intelectual y a la legislación positiva, concretamente, nuestra Constitución Política establece que todo trabajo debe ser remunerado, excepción hecha que la ley tácitamente diga lo contrario, como es el caso de los abogados defensores de oficio de ciertos reos. A diario nos abruman “noticias” de periodistas muertos en la lipidia, mientras los dueños de algunas publicaciones se dan la gran vida.
Ruégole publicar la presente inquietud en la sección de su diario que estime conveniente, gratuitamente, y por la edición de Internet, pues quiero saber de la entereza o no de ese diario, y de otros, y dado el caso que a veces he enviado pequeños escritos que han sido publicados y yo ni me he dado cuenta.
Byron Largaespada Valenzuela
Nota del Editor
Independientemente del extraño e inquisitorial tono de la carta del señor Largaespada, con todo gusto le informamos, como él quiere, que LA PRENSA recibe muchas colaboraciones, tanto cartas como artículos de opinión, bastante más de las que físicamente (por razones de espacio) tenemos capacidad de publicar.
Pero no todas las colaboraciones que recibimos son publicadas ni publicables, por las razones que se explican en esta misma Página de Opinión, junto al Indicador del Diario.
Entre las colaboraciones que publicamos hay algunas escritas por columnistas profesionales, o que son expresamente solicitadas, y por lo tanto son pagadas de acuerdo con los estándares internacionales. Otras colaboraciones son espontáneas, no tenemos ningún compromiso de publicarlas, pero lo hacemos porque su contenido y forma ameritan su publicación y para fomentar la libertad de expresión y el debate de las ideas.
También le informamos al señor Largaespada que LA PRENSA no sólo es respetuosa de los derechos de autor, sino promotora de la ley que los protege, y por lo tanto no publicamos absolutamente nada al margen de la legalidad y la ética profesional.