- El puerto caribeño de Nicaragua puede llegar a superar a San Pedro Sula, de Honduras, donde hay más de 70 mil personas trabajando en zonas francas
La importación de petróleo que llega de países caribeños como Venezuela, puede justificar la construcción de una refinería en Puerto Cabezas, para disminuir costos y distancia - Líderes indígenas se quejan de que no fueron tomados en cuenta en la licitación del muelle de Puerto Cabezas
Carlos González y Heberto Jarquín [email protected]
PUERTO CABEZAS/RAAN.- Desde Yucatán hasta las Guyanas, Nicaragua es el único país que no tiene en su costa Caribe un puerto competente para el comercio marítimo internacional.
Con el interés de tener un puerto de aguas profundas y un canal seco (vía ferroviaria) que comunique las costas del Caribe y el Pacífico, el gobierno dio en arriendo el 20 de septiembre el muelle de Puerto Cabezas, cediéndolo al consorcio estadounidense Delasa (Desarrollo de Proyectos) por un periodo de 25 años.
Chris Mahabir y John Wheeloock, representantes de Delasa, pronosticaron que Puerto Cabezas se convertirá en la futura capital económica de Nicaragua.
“San Pedro Sula (Honduras) tiene empleados en sus zonas francas a setenta mil personas y Puerto Cabezas puede superarlo cuando sus complejos portuarios e industriales funcionen a toda capacidad”, señaló Wheelock.
La modernización de Puerto Cabezas se haría en tres fases. Primero rehabilitarán el muelle que hoy tiene una longitud de 687 metros y está deteriorado. El nuevo será de concreto y metal.
También harán nuevas bodegas e instalarán sistemas de ayuda para la navegación con una inversión inicial de 18 millones de dólares.
Wheelock explicó que “la primera y la segunda fase contemplan la construcción de zonas francas y una planta generadora de energía eléctrica por un costo de 45 millones de dólares”.
Esas etapas tardarán dos años, “pero necesitamos que se construya la carretera asfaltada desde Puerto Cabezas hasta Managua”, enfatizó Wheelock
El presidente Arnoldo Alemán dijo que la carretera será un hecho, pero al inicio sólo cubrirán con adoquines el tramo de 34 kilómetros entre Puerto Cabezas y el Río Wawa.
Los nativos del puerto tienen temor de que les nieguen el acceso al muelle para pescar, que es una forma de subsistencia para muchos.
El delegado de la Empresa Nacional de Puertos (ENP), Gilberto Ruiz, aclaró que “el pueblo seguirá haciendo lo mismo de siempre, pueden llegar a pescar, a pasear, salvo en situaciones especiales cuando las operaciones portuarias requieren medidas de seguridad”.
“Los nuevos muelles para carga líquida, a granel y muelle para contenedores se construirán diez millas al norte y al sur del actual muelle y este quedará para las pequeñas embarcaciones de los habitantes del lugar. Esta será la tercera fase y costará 137 millones”, expuso Wheelock.
Otro temor entre la población es que se produzcan despidos de trabajadores, pero Ruiz dice que “una de las cláusulas del arrendamiento es que se mantenga la estabilidad laboral de los 35 trabajadores que hay en esta empresa, a todos nos liquidarán pero cada quien tiene la opción de firmar un nuevo contrato con DELASA”.
LOS ESCOLLOS
Líderes indígenas se quejan de que no fueron tomados en cuenta en la licitación del muelle de Puerto Cabezas y la Dra. Hazle Law Blanco interpuso un recurso de inconstitucionalidad ante la Corte Suprema de Justicia, en contra del arrendamiento del muelle.
El síndico de la comunidad de Karatá, Rodolfo Separ, alega que las tierras donde está el muelle de Puerto Cabezas son patrimonio de su comunidad y nada se puede hacer allí sin contar con su aprobación.
Ruiz comentó que “ninguna inversión cuantiosa se hace donde no hay estabilidad social y uno de los propósitos de Delasa es dialogar con las comunidades para lograr consenso”.
“Sabemos que estas tierras han pertenecido a las comunidades indígenas y que en los años 20 las empresas bananeras y madereras negociaron con la comunidad de Karatá y se retiraron de Nicaragua por la guerra del General Sandino y no por falta de entendimiento con los aborígenes”, dijo Ruiz.
John Wheelock afirmó que no hay motivos para desalojar a los vecinos del muelle y, por el contrario, Delasa construirá viviendas para sus empleados y en caso de necesitar más espacio negociaría una indemnización justa para las familias desplazadas.
YATAMA DUDA
La primera vicepresidenta del Consejo Regional Autónomo, Rufina Centeno, admitió que no consiguieron la aprobación de todos los concejales regionales, pero afirmó que “esta es una oportunidad para alcanzar el desarrollo de nuestra región”.
Brooklin Rivera Bryan, líder de la organización Yátama (Combatientes de la Madre Tierra), opinó que “puede ser igual que en los tiempos de los enclaves que explotaron las riquezas naturales de la Costa Atlántica, sin generar ningún beneficio para el pueblo indígena”.
“No nos oponemos a la inversión extranjera, siempre que se haga con justicia y tomando en cuenta el criterio y los intereses de los nativos”, expresó.
Enrique Ubieta Monterrey, un constructor del puerto, opinó que este proyecto puede contribuir a mejorar la situación económica de la zona, pero “no se debe permitir que sólo se lucren los funcionarios y hay que impedir que se abran espacios a la corrupción”.
CARRETERAS MARCARAN DIFERENCIA
John Wheelock dice que es necesario construir carreteras que comuniquen a las zonas productivas de Nicaragua con Puerto Cabezas, porque así los productores no tendrán que llevar sus cosechas a Managua y después a Puerto Cortés, en Honduras. “Eso sería muy costoso y para eso tendrán uno de los mejores puertos de Centroamérica en Puerto Cabezas”, afirmó.
POTENCIAL TURISTICO MAYOR QUE EN COSTA RICA
Las exportaciones e importaciones nicaragüenses sólo tienen un puerto de salida, Corinto, en la costa del Pacífico, pero tienen que pasar por el Canal de Panamá para entrar al océano Atlántico.
– Cuando el envío urge, productos importantes como el café salen directo por el Mar Caribe, pero a través de los puertos de Cortés (Honduras) y Limón (Costa Rica), lo que aumenta los costos de la exportación.
– Los puertos costarricenses y hondureños se encuentran a más de 800 kilómetros de las principales cabeceras departamentales de Nicaragua y esa distancia se reduce a la mitad yendo a Puerto Cabezas.
– Gilberto Ruiz, gerente de la EPN en Puerto Cabezas, considera que la importación de petróleo que llega de países caribeños como Venezuela, puede justificar la construcción de una refinería en Puerto Cabezas, para disminuir costos y distancia porque no tendría que pasar por el canal de Panamá.
– “La industria turística es otro rubro viable cuando se modernice el puerto y el aeropuerto, además de hacer una infraestructura hotelera, porque los recursos que tenemos en el Caribe son mayores que los de Costa Rica, un país que percibe millones de dólares por turismo”, afirmó Ruiz.