Edgard Rodriguez C. edgard.rodriguez.laprensani.com
Aquellos Atléticos de Oakland y su rudeza para imponerse, no nos dejaron ver qué tan Gigantes eran los muchachos que Roger Craig había conducido a la Serie Mundial en 1989, cuando por cierto, fue la última vez que avanzaron hasta ese magnífico peldaño.
Fueron devastados en el sentido total del término… Aparte de ser barridos por el club de Tony LaRussa, parte de la ciudad se desplomó producto de un terremoto que obligó la suspensión del clásico de octubre y lo despojó de su encanto y su ambiente festivo.
Desde aquel momento, los Gigantes han fallado en dos intentos de avanzar en los play offs. Primero los vencieron los Marlins, quienes se proyectaron al título en 1997. Y el año pasado, fracasaron en juego extra con los Cachorros, quienes no corrieron mucho.
Ahora han conformado a un equipo que proyecta solidez y buen balance. Sus cabezas visibles son Barry Bonds y Jeff Kent, pero detrás de ellos hay un complemento que sin llegar a deslumbrar, tiene mucho oficio y un alto sentido de la oportunidad.
Muchos expertos han llamado a los Gigantes una maquinaria. Y en realidad, muestran la constancia de una máquina para atrapar victorias. Al inicio parecían ir hacia ningún lado. Ahora piensa hasta en la Serie Mundial y la gente les está creyendo.
¿Cuál es la clave de este equipo?.. Reunir a Bonds y Kent es un primer factor de alta importancia. Disponer de un timonel como Dusty Baker, que logra exprimir al máximo el talento de su club, es otro elemento trascendente.
Pero lo que más ha impactado de estos Gigantes, ha sido la solidez con que se han articulado desde la segunda mitad de temporada, en la que se convirtieron en el equipo más ganador de la liga. Sin llegar a aplastar, siempre se las arreglaron para ganar.
Ellis Burks jugó un papel decisivo, al extremo de ganar el premio “Willie McCovey”, que se otorga al jugador más inspiracional del club (mismo que ganó Benard). Burks tiene buenas cifras, pero además es clave como elemento de protección en el line up.
Así que Bonds, Kent y Burks, son una triple de alto calibre. Bonds ha disparado 48 jonrones, Kent 33 y Burks 24. Ellos, por supuesto, son los “limpia-bases”. Kent lleva 125 remolques, Bonds 104 y Burks 92. Además de contar con J.T. Snow, con 94.
El paquete de pólvora sigue con Rich Aurilia, Bill Mueller y Marvin Benard, quien pese a no acumular cifras que deslumbren, asumieron roles claves para que el club se mantuviera a un mismo ritmo del mes de mayo en adelante.
El staff tiene a Liván Hernández (16-10) y Shaw Estes (15-6) como los pilares más importantes, pero también resultó determinante el aporte de Russ Ortiz (13-11) y Mark Gardner (11-7), más el siempre silencioso Kirk Rueter (10-9).
Y desde luego, un bullpen con Rob Nen, quien ha rescatado 39 juegos, lanzando para 1.43, es una garantía. Junto a él, Felix Rodríguez, Doug Henry y Allam Embree, son los encargados de estrangular adversarios en el último grito del drama.
Estos parecen Gigantes. Veremos si lo demuestran.