El Pacto se impone en la Costa

Brooklyn Rivera B. El conocido pacto libero-sandinista impulsado de parte de los llamados partidos mayoritarios (PLC/FSLN), mediante el cual éstos manejan el país como un rehén de los designios de sus caprichos e intereses mezquinos partidarios, ya se ha manifestado con fuerza imponiéndose en las diferentes esferas de la vida e intereses de los pueblos […]

Brooklyn Rivera B.

El conocido pacto libero-sandinista impulsado de parte de los llamados partidos mayoritarios (PLC/FSLN), mediante el cual éstos manejan el país como un rehén de los designios de sus caprichos e intereses mezquinos partidarios, ya se ha manifestado con fuerza imponiéndose en las diferentes esferas de la vida e intereses de los pueblos indígenas y comunidades étnicas de ambas regiones autónomas, RAAN y RAAS. En efecto, este vergonzoso amarre bicéfalo de extremos se ha puesto en marcha en la Costa mediante el control de las estructuras y autoridades regionales, la usurpación de los territorios y sus recursos naturales indígenas, la imposición de esquemas asimilacionistas y la agresión a las expresiones regionales propias, entre otras.

Veamos, algunas de las principales manifestaciones concretas de este pacto de naturaleza antidemocrática y antiautonómica ejecutadas en la Costa Caribe en lo que va del presente año 2000.

La composición de los Consejos Electorales Regionales (CER-RAAN y CER-RAAS), repartiendo con intereses electorales, el primero con sede en Bilwi para el FSLN y el segundo con sede en Bluefields para el PLC. Obviamente, esta repartición obedece los claros esquemas partidarios de control y dominio de las estructuras electorales dirigido a asegurar el “triunfo” en las elecciones del 5 de noviembre próximo, mediante la manipulación del proceso y los resultados, totalmente bajo su control tanto en la RAAN (FSLN) como en la RAAS (PLC).

El arreglo anticipado para la repartición de “triunfos electorales” correspondiente al FSLN en el municipio-cabecera de la RAAN (Puerto Cabezas) y al PLC en el municipio-cabecera de la RAAS (Bluefields) mediante la entrega y control total del Consejo Electoral de la RAAN al FSLN y el Consejo Electoral de la RAAS al PLC. De igual forma, para consolidar su pacto y asegurar el resultado electoral acordado el PLC ha impuesto en contra de la voluntad de sus bases a un candidato débil y antipático en la RAAN mientras que su socio pactista un candidato conflictivo e impopular en la RAAS.

La inhibición politiquera a la Organización Indígena Yátama por el Consejo Supremo Electoral (CSE) en Managua con los votos consensuados de sus siete magistrados, con el propósito inmediato de eliminar la única opción regional viable y ulterior de intensificar sus políticas de asimilación, saqueo de los territorios y recursos naturales, la reversión del proceso de la verdadera autonomía y la desaparición de nuestros pueblos y comunidades. Aunque la exclusión electoral de Yátama se impone bajo la excusa de una supuesta unidad con otra expresión regional, unidad que no pasó de ser una simple propuesta por la falta de autorización del mismo CSE, la verdad oculta a todas luces es el miedo de perder varias alcaldías en las elecciones municipales en las dos regiones ante el empuje actual de la Organización Indígena y la posición independiente de éste de cara a las elecciones nacionales de 2001.

La votación unánime de las dos bancadas mayoritarias (PLC y FSLN) para la reglamentación del llamado Estatuto de Autonomía (Ley No. 28) durante la sesión conjunta llevada a cabo en Managua el pasado 6 de septiembre, en la cual la Coordinadora Regional de Gobierno del Atlántico Norte, la Sra. Alba Rivera de Vallejos en su momento se expresó que la reglamentación de la Ley era un compromiso (¿) del Presidente Alemán y además era una orden para que voten a favor de la misma de parte de todos los concejales regionales. La verdad que el PLC y Alemán siempre hablaban de una nueva ley, en contraposición del FSLN que viene defendiendo y promoviendo la reglamentación de su “criatura” como una posición ideológica cobijado con intereses económicos.

De seguro el ritmo de imposición pactista libero-sandinista se incrementará en las dos regiones autónomas de la Costa en los próximos meses, abarcando diversos aspectos e intereses regionales vitales, tales como tierras, recursos, autonomía, identidad, cultura y similares, no sin antes con las expresiones múltiples de rebelión y resistencia de sus pueblos y comunidades, esforzando en todo caso la no impunidad de las agresiones. Aunque, muchos sandinistas costeños claman la supuesta autonomía de sus estructuras regionales partidarias en relación a sus autoridades a nivel nacional, en la práctica no pasa de ser expresiones demagógicas de vergüenza e inercia ante las arbitrariedades y desmanes de sus dirigentes en contra de los pueblos y comunidades que ellos forman parte.  

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