Hemos sido testigos de los juegos Olímpicos Mundiales en Sydney, Australia. Nicaragua mandó a sus mejores atletas y debemos de estar orgullosos de eso. Son personas que han dedicado toda su vida a un esfuerzo constante por el cual debemos reconocer este gran mérito. En la ceremonia de inauguración se dijo que allí estaban todos los héroes del mundo, y es cierto, allí estaban. Estas personas han luchado con todo lo que tienen para salir adelante con su pasión, los deportes. ¿Cómo se puede decir que ese dinero ha sido malgastado?
Hemos aprendido que Nicaragua tiene mucho por caminar. La falta de apoyo hacia los atletas y el desinterés en general por los deportes, han sido los principales factores por no poder competir contra las fuerzas exteriores. ¿En cuántas situaciones no se ha malgastado el dinero en Nicaragua? Y se sigue mal gastando. Para poder poner un ejemplo más claro, voy a traducir un millón y medio de córdobas a dólares. Son 117,187 dólares (cambio de 12.80). Si esto se divide en 2, sale a $58,593.75 dólares.
Eso equivale a menos de 2 camionetas nuevas del año. ¿Quizás así no suena como tanto verdad? Este gasto se hace como cosa normal en Nicaragua por muchos. Y ¿no podemos mandar a nuestros atletas y apoyarlos? Son parte de nuestras raíces, y han luchado como héroes a través de actividades sanas.
Nadie está conforme con la situación que Nicaragua está pasando. Si nos ponemos a pensar en todo lo ocurrido, vemos la historia de nuestro país en pintura. Hemos sufrido muchas injusticias y ya estamos cansados de tristezas. ¿Por qué cada ciudadano no puede soñar que todo va a estar bien y darle al esfuerzo verdadero de sudor y lágrimas su mérito?
Cada uno de nosotros tenemos las responsabilidad de examinar lo que estamos haciendo con nuestra Patria, y más aún, lo que podemos hacer por ella. Así que estemos orgullosos que Nicaragua pudo representarse. Yo quiero soñar que la Patria es grande, porque la esperanza es lo último que muere; la Patria somos nosotros.
Yo no puedo adivinar lo que sintieron los atletas estando en Sydney, pero sí sé que llegaron hasta allí, y fue por algo muy grande. Quizás por nosotros, o para promover alguna forma de actividad, o por un sueño. Admirémoslos. No admiremos las ocasiones en que el dinero sí verdaderamente ha sido mal gastado.
Carolina Argeñal.