Ceguera nocturna

A mi estimado colega, Dr. Emilio Alvarez Montalván:

En el año de 1951, recién egresado de la Ffacultad de Medicina de la Universidad Nacional Autónoma de Nicaragua y habiendo hecho cursos sobre malaria y otras enfermedades metaxénicas en la Escuela de Maracar (Estado de Aragua en Venezuela), fui designado por el Ministerio de Salud de Nicaragua (en ese entonces a cargo del Dr. Leonardo Somarriba), para trabajar en los municipios matagalpinos de Sébaco, Muy Muy, Terrabona, teniendo como base Ciudad Darío.

Además de la patología ya conocida (malaria, parásitos, etc.) comencé a oír en mi consulta las quejas de los campesinos: cuando caía la tarde su visión iba disminuyendo al punto que debían bajarse del caballo, atarlo y esperar la disipación de la sombra de la noche para continuar su camino al amanecer.

Los casos se multiplicaban sucesiva y progresivamente y comprendiendo que el problema (diagnosticado como ambliopía o ceguera nocturna, rebasaba mi capacidad de médico rural, puse la situación dramática en manos de mi amigo, el señor ministro Somarriba.

Recuerdo que se sucedió un gran revuelo periodístico, entró en escena el Dr. Alvarez Montalván y revistas como Visión elaboraron algunos reportajes. De acuerdo a las conclusiones se estableció que el problema era en su totalidad de origen social, nutricional. Veinte años después alguien removió el tópico y tuve la oportunidad de observar que la situación permanecía igual; y ahora ya en el dos mil, tengo información que sea patología, aún no ha sido resuelta. La descripción que hace del cuadro patológico el Dr. Alvarez Montalván es bien completa, magistral e ilustrativa.

La solución compete a los organismos estatales: Salud, Bienestar Social, etc.

Esas comunidades nos continúan esperando desde hace varios años.

Dr. Elías Corea Fonseca.  

×

El contenido de LA PRENSA es el resultado de mucho esfuerzo. Te invitamos a compartirlo y así contribuís a mantener vivo el periodismo independiente en Nicaragua.

Comparte nuestro enlace:

Si aún no sos suscriptor, te invitamos a suscribirte aquí