Periodismo y comunicación

Dea María Hidalgo Ramírez

Sirva este ensayo como una observación crítica sana del sector que se aborda y de todo lo acaecido en la década recién concluida, orientado a una superación de la problemática violenta y que se analiza.

La fundación de los medios de comunicación mundial data del 1835 al 1848, cuando surgen agencias madres de información de la categoría de Reuters, de la Agencia francesa de prensa-AFP y la Agencia de Prensa-AP, manejando desde entonces el grueso de la información producida mundialmente. Sometiéndola a escrutinio en aras de los intereses políticos y económicos. Se iniciaba el monopolio de la información. Según se informa China y Japón poseen sus propios centros informativos.

En el particular Africa, Asia y América Latina captan solamente un 0.5% de la información producida y almacenada. Es decir, el hecho, la acción ejecutada en cualquier parte del mundo revertida en material informativo y más aún, cuando ésta es sensible con intereses de poder, se convierte en arma vital, de allí su valor y estrategia.

En la historia contemporánea del periodismo ha sido característico la disuasión de la información, reflejada en cada violencia infringida en el ejercicio del deber. Históricamente esto nos queda demostrado en los últimos cincuenta años de periodismo práctico en nuestro continente, acentuado fuertemente en la última década de este Siglo XX, de ellos los años 1997 y 1998 fueron probatorios para todos aquéllos que quisieron manejar con veracidad los hilos de la información. América Libre– Declaración hemisférica sobre la libertad de expresión, rezaba un artículo en la página de Opinión del diario local La Prensa allá por el 1994.

Artículo amplificado con fervor ético periodístico, en los conceptos de primicia del pensar escrito del hombre en acción cotidiana, dejando aclarados los principios de una prensa libre y ajena a todo contrato de poder.

En donde quedaba aclarado que la libre expresión no es un regalo de las autoridades, sino un derecho inalienable del pueblo. La libertad de expresión como práctica de libertad dentro de un circuito democrático participativo. Los medios de comunicación no se pueden convertir en el instrumento oficial del gobierno vigente, se comete apostasía comunicativa.

Partimos de la premisa que, nuestras sociedades son sociedades en estado perenne de transición, este hito histórico ha marcado el sendero y la veracidad de los órganos informativos independientes, gubernamentales, privados e investigativos, no logrando dar al hombre sencillo la evidencia de los hechos, tales y como han sucedido, sumando a la mentira una porción de la verdad.

El trabajo periodístico es temporal, efímero en esta temporalidad activa, los ciudadanos comprometidos son los que forjan las naciones porque, en la medida que mutilas a otros, en esa misma medida lo haces contigo mismo. Un pueblo educado en el rigor de la información no es manipulable. Si la verdad es ocultada por los medios de comunicación, lastima el yo personal del hombre común que la posee.

El periodismo es una profesión más entre muchas, su diferencia es que devela el quehacer social en su trance de existencia, la división ideológica de principios estructurales lo parcializa dejando ver un periodismo altamente heterogéneo y disperso siendo en su realidad por su esencia monolítico.

Se han enfocado los años 97 y 98 como años cruciales y violentos. En un alarmante sumario estadístico se informó que en el período de diez años, cerca de doscientos (200) periodistas fueron asesinados, dentro de una violencia organizada es más, en escala evaluativa se coloca en los tres primeros peldaños a Colombia, Guatemala y México. En el primer lugar en más del 40% los casos han quedado sin resolución, a pesar de los ingentes esfuerzos de Organizaciones como la Sociedad Interamericana de Prensa (SIP) ha interpuesto ante dichos gobiernos para esclarecer tales hechos que desvalorizan, desautorizan el proceso democrático de la prensa escrita como radial. Respaldando la frase “cuando un periodista es asesinado en América Latina, un poco de la Democracia muere con él”.

Creyendo ya superados estos excesos de poder en nuestro continente, en este año jubilar, en su primer semestre se han vivido tres asesinatos y un intento frustrado, lo que sigue marcando un desprecio por la vida, lo que prueba y evidencia que tanto errores y excesos de poderes continúan, son un hecho de la vida cotidiana de nuestros países.

Los Sistemas Judiciales débiles, influenciables por los barones del crimen organizado toman como uno de los métodos para silenciar la voz informativa, haciendo uso de la Ley, redactando Decretos que atan de pies y manos a quienes quieran ejercer la profesión periodística.

Es lógico que esta violencia de la prensa no sólo abarca a nuestro continente sino se refleja más allá de estas fronteras, el caso más tangible actual fueron los sucesos violentos y sangrientos de Bosnia.

En la actualidad América Latina se esfuerza por fortalecer un periodismo cívico, orientado a la participación colectiva, al fortalecimiento de la conciencia ciudadana, en que el compromiso se armonice, respalde la información que se le brinde.

En 1840 el autor de la “Comedia Humana” el escritor francés Honorato de Balzac, quien fuera crítico con los medios de comunicación de su tiempo dijo al respecto: “El público puede creer que hay varios periódicos pero en definitiva sólo hay un periódico”.

*La autora es economista  

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