Tom Raum y Sandra Sobieraj/AP
Texas y Chicago. George W. Bush promoverá hoy sus propuestas sobre el sistema de salud pública y cobertura de medicamentos en Florida, un estado antes considerado terreno suyo pero que ahora es intensamente disputado.
Los recientes avances del vicepresidente Al Gore en las encuestas, indican que es menos segura la victoria de Bush en el estado, donde es gobernador su hermano Jeb, y que representa 25 votos electorales.
El hecho que Jeb Bush es el gobernador puede no ser suficiente para contrarrestar el reto de Gore y su compañero de fórmula Joseph Lieberman.
“Creemos que Florida es definitivamente un campo de batalla”, dijo el vocero de Bush, Ari Fleischer.
Bush pasará dos días en campaña en Florida, viajará a Clearwater, West Palm Beach y Orlando. Después recorrerá la costa oeste durante varios días, y hará una escala en San Luis, el martes.
Estrategas de la campaña esperaban que Bush no pasara demasiado tiempo en Florida, pero dado el cambio en las encuestas nacionales, el estado está una vez más en juego.
w DESCANSANDO
Bush pasó el fin de semana cerca de Waco, Texas.
“Esta semana tomará un estrategia ofensiva y se concentrará en el sistema de salud, la conservación y la educación”, dijo Fleischer.
Los negociadores de ambas campañas se reunirán esta semana, según se espera, para tratar las condiciones de los debates.
Mientras tanto, el vicepresidente Al Gore, en su intento por ganarse el voto femenino, denunció la violencia en las películas y los juegos de video.
Gore llegó a Chicago con un doble propósito: combatir las películas y juegos de videos violentos y participar en el programa de entrevistas de Oprah Winfrey, muy popular entre las mujeres.
En coincidencia con un informe de la Comisión Federal de Comercio sobre la violencia en la industria del entretenimiento, Gore lanzó una iniciativa para concretar lo que calificó de “cese de fuego” voluntario en la comercialización de videos, juegos y música inadecuada a los niños.
Gore y su compañero de fórmula, el senador Joseph Lieberman, dijeron en una declaración que, de lograr la Casa Blanca, darían a la industria del entretenimiento seis meses para enmendarse, a riesgo de sufrir “medidas más severas” que las vigentes.
“Si la industria promete no comercializar material inadecuado a los niños pero lo hace de todas maneras, podría ser culpable de publicidad falsa”, dijo la declaración.
w CON OPRAH WINFREY
Los candidatos planean esta semana enfocar su mensaje en la educación y en la recaudación de fondos para el Partido Demócrata, que ha estado financiando la mayor parte de la guerra de avisos televisivos con su rival republicano George W. Bush.
“Oprah es una de las mujeres más admiradas en la televisión, y su programa es un gran foro para que Al Gore hable”, dijo el vocero de la campaña, Doug Hattaway, para explicar el motivo de la presencia del vicepresidente en el programa.
El programa diario de Winfrey desde Chicago ha creado éxitos de librería de autores poco conocidos. La animadora confió en que sus entrevistas centradas en la pregunta “¿Por qué debería votar por usted?”, dan exposición similar a los dos candidatos principales.
Explicó que se proponía que sus 22 millones de televidentes semanales, en su mayoría mujeres, “traspongan la barrera política y vean quién es cada candidato como persona”.