¿Qué tan democráticos son ellos?

Gustavo A. Cárdenas

El próximo 5 de noviembre los nicaragüenses irán a las urnas electorales y se preguntarán: “¿por quién votar?”. Para poder formular una respuesta uno debe tomar en cuenta ciertas cualidades de los distintos candidatos y sus respectivos partidos. Estas cualidades incluyen honestidad, capacidad para dar resultados, su comunicación con el pueblo y una de las más grandes es: ¿qué tan democráticos son los candidatos y sus partidos? En nuestra historia han habido muchas personas y muchos partidos que se han llamado “demócratas” y “democráticos”. En estas elecciones municipales que se avecinan sólo habrá cuatro partidos por los cuales podremos votar. Analicémoslos:

Casilla #1: Partido Liberal Constitucionalista (PLC)

Este partido gobernante estará autoproyectándose en estas elecciones como la única alternativa a la “noche oscura” del Frente Sandinista. Sin embargo, ellos han pactado con esta “noche oscura” para repartirse cuotas de poder en todas las instituciones del Estado. Llegaron al poder en 1996 como parte de una Alianza Liberal que hoy está separada en muchos partidos y desde entonces ha habido una línea muy turbia entre Estado y partido, nepotismo, un pacto en el cual los únicos beneficiados son el PLC y el FSLN, injerencismo político del Ejecutivo sobre los otros poderes del Estado, y repetidos actos de corrupción (Ej. Chinampa, “Checazos”…). Estando en el poder también se han distanciado de las naciones donantes y las han acusado de meterse en asuntos internos al tan sólo pedir que se cumplan los acuerdos a los que se comprometió este gobierno con ellos. Al hacer esto están poniendo en peligro la ayuda tan necesitada por el pueblo. Entre las pocas cosas buenas que se pueden decir, están las obras de infraestructura que se han hecho con la colaboración de la Alcaldía de Managua.

Sus candidatos para las elecciones municipales fueron escogidos de manera “dedocrática”, causando varias deserciones de miembros del PLC hacia otros grupos políticos. Su sistema interno es del “caudillo”, uno de los errores más grandes de la historia latinoamericana. Todo en el partido debe ser de acuerdo a los deseos del Dr. Arnoldo Alemán. Si alguien está en desacuerdo con él, puede sufrir una inhibición que impida a estas personas correr por cargos públicos.

Casilla #2: Frente Sandinista de Liberación Nacional (FSLN)

No mencionaré mucho de su pasado piñatero y cruel, sino diré lo que no hicieron. Al finalizar el régimen sandinista, con sus errores y su gobieno autoritario, ni una vez le han pedido disculpas al pueblo. ¿Acaso los dirigentes del Frente Sandinista pasaron de ser comunistas a demócratas de la noche a la mañana? Echaron a su candidato a alcalde de Managua por oponerse a la división de Managua. En estos últimos diez años —cuando no han estado conformes con las decisiones del Ejecutivo o la Asamblea Nacional— han aterrorizado al pueblo nicaragüense con disturbios en las calles. Para ser justos hay que mencionar que algunos de sus diputados han tratado de castigar la corrupción, como en el caso de los “checazos”. Su sistema interno, al igual que el PLC, es ese del caudillo. En este caso es el Comandante Daniel Ortega.

Casilla #3: Camino Cristiano Nicaragüense (CCN)

Es aliado del PLC y cuenta con un candidato “comodín” (con esto quiero decir que es un candidato puesto para restar votos). Ellos apoyaron el desastroso pacto libero-sandinista que tanto daño ha hecho a la democracia nicaragüense. Su candidato a la silla edilicia de Managua (uno de los mismos sandinistas que se “convirtieron” en

demócratas) fue amnistiado el pasado 12 de julio y a cambio los CCN apoyaron la descalificación injusta de cinco partidos políticos, vía firmas.

Casilla #4: Partido Conservador (PC)

Es el único partido anti-pacto en esta contienda electoral. Su original candidato a Alcalde de Managua sufrió una inhibición vía “mapazo”.

Sus candidatos y directivos fueron elegidos por los convencionales conservadores el pasado 25 de junio en la Gran Convención Conservadora, en un voto por aclamación. Es una alianza de diferentes partidos de ideología democrática de derecha y centro-derecha, conformado para ofrecer una opción que no sólo es anti-pacto, sino que tiene una visión de progreso para los nicaragüenses.

Este partido evita la equivocación del caudillismo, teniendo un balance de personas que están interesadas en el progreso de Nicaragua. Estas personas han ayudado a Nicaragua, y denunciado la corrupción desde la Asamblea Nacional (donde se opusieron al pacto), desde el INDE (donde señalaron serias equivocaciones en cálculos del Banco Central), desde la Cancillería de la República en tiempos de Doña Violeta (donde forjaron buenas relaciones con los países donantes después de su temor del sandinismo) y desde muchos otros lugares. No se han pronunciado sobre candidaturas presidenciales porque esa es una decisión que ha de ser tomada por los ciudadanos nicaragüenses (vía encuestas) y los mismos convencionales del Partido Conservador.

¿Cuál de estos partidos es el más democrático? Sin duda el Partido Conservador merece llamarse la “Primera Fuerza Democrática” no sólo por lo que han hecho en el pasado, sino por lo que están haciendo ahora. Pero no debemos generalizar a los miembros de los otros partidos. Ellos pueden tener verdaderos demócratas en sus filas, sin embargo no son la mayoría. También les deseo suerte a los otros partidos políticos que estarán tratando de conformarse en estos próximos meses, para que durante las elecciones del 2001 tengamos un verdadero pluralismo político.

El autor es estudiante de Onceavo Grado del Colegio Americano
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