Mario Barquero B.
Conforme las encuestas, existe un alto porcentaje de ciudadanos indecisos por quién votar y hay otro segmento importante que ya decidió No votar.
Como una modesta contribución, externo algunos criterios sobre los candidatos a alcalde de la ciudad de Managua.
Wilfredo Navarro: Un hombre capaz, pero con el estigma de pertenecer a un partido donde múltiples miembros han caído en vicios de corrupción: Checazos, “Chinampazos”, carreteras privadas, sobresueldos, uso indebido de los bienes del Estado, inmorales indemnizaciones. Hechor y consentidor…, sabiamente señala un refrán popular. Adicionalmente: permite, consiente, coparticipa, tolera, se hace de la vista gorda; de la nefasta política de esquilmar al empleado público obligándoles a entregar un mes del salario para financiar la campaña electoral del candidato Navarro, anexado al 5% mensual que todo empleado público “voluntariamente” entrega al PLC. ¿Se puede confiar en un candidato que representa un partido salpicado de actos de corrupción, de constante ultraje al pueblo, trabajador, violentando los derechos más elementales?
No se puede confiar en un candidato, que por un lado traiciona a su mentor, maestro y amigo, y por otro, en un alarde de adulación, afirma que es capaz de dar su vida por el Presidente Alemán. De ganar el Dr. Navarro la silla edilicia, gobernaría en apariencia para darle, no la vida, pero sí el poder municipal al Presidente Alemán. Se tendría un “Presidente-Alcalde”, con un presta nombre o presta cargo. Una nueva modalidad de testaferro. Definitivamente no se puede creer en un candidato con tan débil postura propia y representando un partido antipopular.
Herty Lewites: Otro representante del pacto. Consecuentemente contrincante de la democracia, del pluralismo, de la autonomía de poderes, etcétera. Su mayor propaganda la basa en que es un hombre de grandes ideas y exitoso constructor y empresario. Esa fama la obtuvo durante los años 80, cuando tenía por detrás toda la maquinaria del gobierno y era monopolio. ¡Así cualquiera! Pero desde entonces en todo lo que se ha metido, sólo le ha dejado deudas millonarias, según él mismo confirma.
Muchas palabras, poco lo hecho, nada por Managua. Otro punto que menoscaba al candidato Lewites es su Vice. Nadie que se tenga autoestima puede votar por una persona como el Sr. Cárcamo.
Carlos Guadamuz: Pobre Guadamuz. Víctima de su propia arrogancia y errores. Pero se le debe reconocer que el hombre es terco y persistente.
William Báez: Está difícil. ¿Qué se puede decir de William Báez? Inició su campaña tardía. Es el bateador emergente de Pedro Solórzano. Pero independiente de ello es el político “elefante” por antonomasia. Orejas para escuchar lo que el pueblo pide o demanda. Nadie le puede pisar la cola. Un desarrollado olfato para saber guiar y guiarse por el sendero apropiado. Memoria para no olvidar lo prometido. Pisada fuerte para dejar huella por donde camina.
El autor es psicólogo.