Cuánto me duele ver la bofetada que enel le ha dado al pueblo nicaragüense indemnizando al señor Edgard Quitana con una exagerada cantidad de dinero.
Estas indemnizaciones se ven en compañías sólidas y países desarrollados pero no en nuestro país, donde el pueblo está empobrecido y en una compañía cadavérica como es ésta.
Señores, ¿cuándo despertaremos de esta pesadilla? ¡Conciencia por favor!.
José Rodríguez.