Orlando Morales
Hay un concepto sociológico interesante, el de los “grupos de presión”: es aquel grupo que como tal se manifiesta y expresa en la sociedad unido por intereses comunes con fines y objetivos compartidos, pongo como ejemplo al COSEP en sus intentos para que la ley de cotizaciones del INSS no se aplicara, grupo con mucho poder económico y con grandes influencias dado que, además, están relacionados con muchos funcionarios del gobierno. Puede mencionarse también el grupo que se encuentra presionando por la aprobación de la Ley del Aborto Terapéutico y el grupo en contra de dicha ley.
El objetivo de estos grupos es hacer “lobbying” (cabildeo), en las diferentes instancias sociales para favorecer opciones y beneficios de diversa índole en provecho de su “grupo” e influir, dentro del marco de un juego democrático, en las decisiones políticas, jurídicas, municipales, legales, tributales y hasta religiosas, éticas y morales de la nación. Hay que decir que estas expresiones sociales son independientes del partidismo político ya que en estos grupos siempre se encuentran diferentes signos.
El gremio de los médicos actualmente es un grupo social definido pero dista mucho de ejercer alguna “presión” en las decisiones de las diferentes instancias burocráticas de la nación, aún en las referentes a su sector social, el sector salud. El movimiento gremial sindical que propuso reivindicaciones salariales hace unos tres años, no se consolidó como tal, actualmente la mayoría de los médicos que trabajan para el Estado no quieren “saber nada” de sindicalismo, ni aún cuando están conscientes que sus condiciones no son las básicas, tanto laborales como salariales.
Mientras en todos los países centroamericanos los Colegios Médicos tienen un desempeño importante y destacado en la vida social de su sector, en Nicaragua no existe. En la única ocasión que se pudo haber aprobado la Ley de Colegio Médico los vaivenes de la política la suspendieron. Además, no hay consenso de todo el gremio a nivel nacional la discusión bizantina a final de cuentas si los grupos médicos de Managua deben hegemonizar el gobierno del Colegio Médico en detrimento de la participación de los gremios del resto del país, de alguna forma ha minado la consecución de dicha ley. En varias ocasiones los liderazgos han servido para promover figuras en los gobiernos y desde esas posiciones se entumecen las gestiones por el gremio.
Actualmente se está pidiendo la participación del gremio médico en la discusión sobre la Ley de Salud, todos los médicos debemos conocerla y opinar, nos incumbe. Debemos conocer cómo afecta, en lo general y particular esta ley a nuestra aspiración de una Colegiación Médica. El objetivo del gremio debe ser obtener del Estado la facultad de poder ser gobernado por los “pares”, hay temas en ambas leyes que se incluyen y por lo tanto la primera que se apruebe excluirá en la otra. Cualquier Ley del Colegio Médico es buena a no tener ninguna.
La opinión del gremio médico será tomada en cuenta, no solamente si podemos influir a través de los colegas que ocupan posiciones destacadas en los diferentes partidos políticos y por los que ocupan cargos en el Estado o el gobierno, sino también por el reconocimiento del gremio como un grupo de la Sociedad (Civil) con un peso específico en la opinión de la nación.
* El autor es presidente de la Sociedad Médica de León.