Angustia de pasajeros

En una de la ediciones de la pPrensa de nicaragua, leí acerca de todos los problemas que pasaron muchos, por no decir todos los pasajeros del vuelo TACA hacia San Salvador, uno de estos días.

Pareciera que el grupo TACA no tiene previstas provisiones específicas en caso de suceder problemas de esta índole. En mi experiencia personal con el grupo TACA, volando de San José, Costa Rica, hacia Estados Unidos, el avión en que viajaba se disponía a tomar vuelo cuando de repente se estacionó en la pista de aterrizaje y decidieron volver a la terminal.

Hasta ese momento nadie fue notificado sino que fue hasta varios minutos después que se notificó a los pasajeros de problemas en el tren de aterrizaje. Con todos los pasajeros a bordo se dispusieron a inspeccionar el tren de aterrizaje por espacio de casi una hora, hasta que decidieron que no era seguro volar esa aeronave; pero para entonces ya habían pasado casi dos horas desde el inicio del vuelo hasta la decisión tomada por los mecánicos.

Luego de que fuimos evacuados de la aeronave se nos llevó a una sala para esperar que la nave fuera reparada, pero después de esperar casi otra hora, se nos notificó que el vuelo había sido cancelado y que iban a tratar de acomodarnos en otro vuelo que resultó infructuoso por todo el tiempo que se perdió anteriormente, pues todos los vuelos de otras compañías no estaban disponibles.

A partir de ese momento fue caótico para muchos pasajeros, algunos de ellos con compromisos fijados para el día siguiente. Sólo disponía de una línea telefónica para casi todos los pasajeros de notificar el porqué no podían llegar ese día a su destino final. Luego, el traslado de los pasajeros hacia el hotel designado resultó ser otra aventura, pues el que servía de guía simplemente no notificaba de lo que se tenía que hacer y cada quien se preguntaba qué estaba pasando.

Finalmente, al día siguiente tomé el vuelo que me llevaría a Estados Unidos, pero prácticamente la ruta era totalmente diferente por las conexiones que tenía que hacer en diferentes Estados y resultó que mis maletas viajaron en otro vuelo y no llegaron a su destino el día que llegué, teniendo que esperar 2 días para que se me entregaran.

En conclusión, mi experiencia con el grupo TACA no es muy agradable y no por el hecho de que situaciones de esta índole se presenten, sino porque el personal no está muy bien preparado, en mi opinión, para enfrentar esta clase de percances y necesitan un poco más de relaciones humanas, pues llega un momento que del acoso de los pasajeros ellos también pierden la paciencia y no tratan bien a otros pasajeros.

Siempre he viajado por el grupo TACA por ser la línea de Centroamérica, pero debido a estas circunstancias realmente lo deseo hacer por otra compañía que brinde mejor servicio que la nuestra.

Gracias por la atención a esta carta y me despido,

Guillermo Argüello.

Me puede escribir a esta dirección.  

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