El editorial “intimidación judicial” es una lección para los nicaragüenses que no tienen vergüenza, a pesar de ser servidores públicos y matar de hambre a un pueblo entero. Ni los principios morales, ni religiosos, mucho menos ideológicos, hacen que la conciencia de éstos se resienta. Muy bien decía Ugo Foscolo: “en tiempos de bárbaras naciones, colgaban de las cruces los ladrones; hoy en el siglo de las luces, de los ladrones cuélganse las cruces”. Hasta que en Nicaragua regresemos al tiempo de las cruces y colguemos de ellas a individuos como algunos del gobierno entero, hasta entonces, habremos dado un paso adelante en nuestro desarrollo integral.
Flavio Rivera Montealegre.