A mi modo de pensar, es una lástima que los medios de comunicación se presten a dar información que no son veraces. Tomo el ejemplo de Daniel Ortega, que sin saber y sin tener bases, porque no sabe nada de banca y finanzas, se pone a dar la noticia que se cerrarán seis bancos privados en el país y todo eso lo hace para desestabilizar más la economía de Nicaragua.
Es hora de ir pensando de antemano, qué vamos nosotros a hacer si estos sujetos llegan de nuevo al poder. ¿Sacaremos del país nuestras escasas divisas, desestabilizando así la escuálida economía? ¿Sacaremos del país a nuestros familiares, a nuestros hijos para que no los usen de nuevo como tontos útiles recogiendo la cosecha de las fincas que nos confiscaran de nuevo? ¿Miraremos de nuevo a nuestros hijos de carne de cañón con un nuevo Servicio Militar Obligatorio?
¿Valdrá la pena que los agricultores y ganaderos sigan invirtiendo en sus propiedades, sabiendo que en cualquier momento les pueden venir las confiscaciones, sólo por el hecho de no pensar como ellos? ¿Tendremos que soportar de nuevo los CDS, fisgoneando en nuestras vidas privadas? Con el temor que nos pase lo que le pasó a Jorge Salazar y a otros más.
Nosotros los viejos ya no podemos estar pensando en el éxodo. ¿Qué papel jugaríamos a nuestra edad? Es horrible que nos entierren en tierra extranjera, alejado de lo que queremos, nuestra Patria.
Recapacitemos en darles el voto, no nos olvidemos de los días pasados cuando estaban en el poder. Piensen que ahora sin estar en el poder ya son un dolor de cabeza para todos. ¿Qué tal si suben de nuevo? No quiero ni pensarlo, nuestra Patria está al borde con tanta satrapía y estos sujetos sólo vendrían a darnos el golpe de gracia, ya no sería vida, no tendríamos futuro, que triste.
Elaboremos un proyecto pero que sea de fe, de redención, para darle algo a los demás. Situémonos en la parte más alta de la cruz y mirar desde allí la justa proporción de las cosas. Tenemos alas que nos pertenecen, no atrapados en una imposición, busquemos una sonrisa para sembrarla en el dolor.
Byron Molina Palacios (Ciudadano del Mundo)