Pandilleros, rehenes de su propio espacio

  • Con calles restringidas

Benjamín Blancobenjamí[email protected]

Las rivalidades de estos grupos de jóvenes ocurren dentro del mismo barrio o con jóvenes de barrios vecinos, lo cual los convierte en rehenes de su propio espacio y las calles se convierten en toda un área restringida donde si uno se pasa de un lado a otro podría morir a pedradas.

Entonces, la idea de la Policía y los Organismos no Gubernamentales es hacer primero la paz entre todos los grupos y declarar esa zona libre de acceso para todos. Este trabajo se hace junto a los líderes de la comunidad y asociaciones de vecinos.

“Tratamos de reintegrar a los jóvenes al seno de la comunidad para que vayan siendo reconocidos como personas que valen, que tienen un futuro”, dijo Claudia Paniagua, de la Fundación Nicaragua Nuestra.

El pegón que ha tenido la Fundación es que una vez que el joven ya tomó conciencia de las ventajas de abandonar la violencia y fue reintegrado a la sociedad, no se le da “un machete” de trabajo que le posibilite a él tener acceso a una vida productiva que lo catapulte a otro tipo de vida.

“En eso tenemos un cuello de botella. Hemos conseguido algunas becas con el INTA, el Incecna y el Instituto Juan Pablo II, hemos tenido algunos recursos para eso, pero necesitamos más”, finalizó Paniagua.  

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