AFP
PANAMA. Mireya Moscoso, la primera mujer presidenta de Panamá, cumplirá este viernes un año de gobierno, agobiada por las críticas en un país afectado por la recesión económica y golpeada por una inminente victoria de la oposición que le arrebataría el control del Congreso.
Moscoso gobierna en medio de la crisis por la caída de ventas en la Zona Libre de Colón -principal puerto de reexportación de América Latina-, la disminución del crédito personal en los bancos y el impacto de la salida de las tropas norteamericanas del Canal el 31 de diciembre de 1999.
Durante su primer año en el poder, Moscoso aprobó una ley que eliminó la Sala Quinta de la Corte de Justicia, elevó los aranceles de unos 50 productos agrícolas y aplicó restricciones a las importaciones de carne y leche de Nicaragua, Costa Rica, Uruguay y Dinamarca.
Además, firmó una carta de intención con el Fondo Monetario Internacional (FMI), en la que el Gobierno se comprometía a reducir el déficit fiscal y privatizar un aeropuerto, un centro de convenciones y un banco agropecuario.
“Vamos a decirle al país lo que hemos hecho en un año de gestión. Lo que nosotros hemos hecho ha sido mucho más que lo de Ernesto Pérez (1994-1999)”, dijo a la prensa la gobernante, quien presentará su informe de gestiones ante la Asamblea Legislativa este viernes.
“Mireya Moscoso no tiene capacidad administrativa”, afirmó el ex vicepresidente Ricardo Arias, presidente de la Internacional Demócrata Cristiana (IDC), quien aseguró que el “toque humano” de los discursos de la presidenta y su “contacto diario con los pobres” sólo tienen “un valor simbólico”.