Aguda crisis en la CSJ

Freddy Potoy

Inevitablemente que la llegada de los cuatro magistrados del pacto libero-sandinista, ha profundizado la crisis silenciosa y permanente que hay entre los magistrados de la Corte Suprema de Justicia (CSJ).

Guillermo Selva, Carlos Guerra, Rafael Solís y Armengol Cuadra, son los nuevos magistrados que gozan de una serie de privilegios en ese Poder del Estado y además, responden al presidente Arnoldo Alemán y a Daniel Ortega Saavedra.

Las intrigas entre ellos, los forcejeos por nombrar magistrados de Tribunales de Apelaciones y jueces amigos, los ha mantenido en una situación de tensión.

Las reiteradas ocasiones que intentaron elegir a las autoridades antes mencionadas, fueron tensas. Los del pacto salían a informar de lo que ocurría en Corte Plena y los que están en contra de las barbaridades que se hacen en el Supremo Tribunal, tampoco podían ocultar sus descontentos.

Estas serias desavenencias entre los magistrados de la CSJ, sólo es el preámbulo de la controversial elección del presidente y vicepresidente de la CSJ. Es allí donde las cosas se agudizarán y los magistrados del pacto harán su trabajo.

Rafael Solís y Armengol Cuadra tienen un estilo de trabajo político de sobra conocido y son “gallos jugados”. Carlos Guerra parece ser una persona dispuesta a enfrentar las situaciones políticas a cualquier costo y Guillermo Selva, es de los que parece que le gusta “mandar mensajes” cuando alguien no está de acuerdo con lo que él quisiera que se dijera o hiciera.

Los magistrados tienen un poder en sus manos y eso nadie lo pone en tela de duda, razón por la cual muchos abogados, a pesar de conocer algunas zanganadas, no las denuncian por temor a suspensiones, castigos, fallos en contra u otro tipo de represalias.

Estos señores deberían estar claros que ellos llegan al Supremo Tribunal a trabajar, a impartir justicia y no a intimidar a nadie o mandar mensajes con los que pretenden detener la marcha de las cosas.

A veces la investidura de magistrados les queda muy grande a algunos de estos abogados y parafraseando a Gregorio IX, los magistrados no deben ocultar las cosas por evitar el escándalo.

Todas estas situaciones anómalas en el Poder Judicial, que debería ser independiente, sólo reflejan la sumisión de los magistrados no sólo al Poder Ejecutivo, sino a un partido político como el FSLN.

Ciertamente la justicia cada día empeora en este país, mientras los magistrados se dan la gran vida con buenos salarios, “gastos reservados”, viáticos, almuerzos especiales, vehículos de lujo y todo lo que el protocolo les proporciona. ¿Y…?

Hay muchas cosas en la CSJ que no se hacen a la luz de la verdad, la honestidad y la transparencia, y los magistrados lo saben. Hablen con la verdad al pueblo que sigue esperando un destello de certeza en sus actos como personajes públicos.

Los magistrados se deben a la nación y como tal deben responder.  

×

El contenido de LA PRENSA es el resultado de mucho esfuerzo. Te invitamos a compartirlo y así contribuís a mantener vivo el periodismo independiente en Nicaragua.

Comparte nuestro enlace:

Si aún no sos suscriptor, te invitamos a suscribirte aquí