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El quinteto Nacional de Ingenieros de Honduras superó la presión que significó la presencia de dos equipos costarricenses, y este fin de semana se adjudicaron el título de la II Liga Centroamericana de Baloncesto (LCB), al vencer en la final a Cartago de Costa Rica.
En la primera edición de la Liga, los Tiburones-Bancentro fueron finalistas, pero en la final también fueron derrotados por el Ingenieros.
Y en la presente edición que finalizó ayer en Honduras, los nicas fueron desplazados hasta la cuarta posición detrás de los “castores”, Cartago, Liceo de Costa Rica y solamente encima del Denver salvadoreño.
Para conseguir este triunfo, el quinteto hondureño tuvo que ganar tres de cinco partidos, saliendo prácticamente de la tumba porque la semana pasada perdieron los primeros dos encuentros ante el Cartago, jugando en Costa Rica.
Sin embargo, ganaron los tres siguientes en el Coliseo Nacional de Ingenieros, para confirmar una vez más el favoritismo que reinó en este evento donde los equipos locales siempre fueron favorecidos con el arbitraje de casa.
La gran excepción de este desorden en el arbitraje fue Nicaragua, donde los jueces actuaron con más imparcialidad, con decisiones erradas para los equipos o en todo caso acertadas.
Sin duda alguna, éste fue uno de los graves problemas que enfrentó la Comisión Técnica de la Liga, ya que en todos los partidos actuaron jueces locales, incluyendo estos partidos de la serie final donde la presión aumentó para los árbitros.
Sin embargo y en medio de estos inconvenientes, no hay que menospreciar la calidad de los equipos en la contienda, especialmente del Nacional de Ingenieros que se coronaron el domingo al triunfar 107-98, después que en los partidos anteriores salieron adelante con marcadores de 134-98 y 111-108.
Los únicos encuentros que ganó Cartago fueron precisamente en casa, con pizarras de 107-102 y 123-102.