Suma es la preocupación de parte nuestra, haber leído del prestigioso diario que usted dirige, publicación con altos ribetes de despliegue por acusaciones sin fundamento, de personas que están siendo procesadas por el delito de estafa, por haber perjudicado los intereses económicos de nuestras empresas, habiéndoseles dictado auto de segura y formal prisión y son prófugos de la justicia.
La seriedad que ha caracterizado a LA PRENSA, nos inclina a pensar que fueron sorprendidos por ese tipo de personas que siempre han estado en espera de que se presenten situaciones como las que se están dando, apareciendo ante la opinión pública y sus asiduos lectores, como que están siendo víctimas de una política empresarial injusta, que en la práctica muy lejos está de ser ejercitada, por razones de equidad y sensibilidad social, que son las características principales y distintivas de nuestras entidades.
La utilización de sus páginas y su prestigio para el logro de tan deleznable objetivo, es una verdadera lástima, ya que acapara el legítimo espacio que corresponde al reclamo de miles de pequeños y medianos productores que pudieran utilizarlo para hacer pública la desesperación en que se encuentran, al ver cómo se esfuma la posibilidad de tener una buena cosecha, debido a los inconvenientes generados por la intervención de Interbank y la acusación criminal interpuesta contra los directivos de las empresas.
Ha sido triste para la familia ver cómo se arroja lodo sobre nuestro nombre de manera tan injusta y desesperante, ver cómo una actuación absurda de parte de las autoridades, nos coloca de manera automática al borde de la quiebra después de tantos años de trabajo duro y sin descanso.
A pesar de lo anterior, es digno de encomio y elogio para nosotros las muestras de apoyo de personas humildes y honorables, entre quienes se destaca al Cardenal Miguel Obando y Bravo, cuyas palabras para una familia católica como la nuestra, nos confortan y fortalecen en medio de esta dura prueba.
El acoso en nuestra contra no es nuevo, y me permito recordarle cuando hace dos años aproximadamente se publicó en LA PRENSA que éramos testaferros del general Humberto Ortega.
En esa oportunidad, les visitamos y mostramos las correspondientes escrituras legitimantes de nuestro dominio y LA PRENSA, fiel al servicio de la verdad y la justicia hizo las aclaraciones correspondientes.
Se nos ha acusado de lavado de dinero, narcotráfico, fraude y ahora de usura ¿de qué nos acusarán mañana? Y la pregunta más importante, ¿lo publicará LA PRENSA independientemente de que provenga la información de gente que no pudo probar lo dicho ante los tribunales de nuestro país, como es el caso de los señores que son prófugos de la justicia y que nos ocupa ahora?. Nosotros creemos que no será así.
Aprovechamos para poner a sus órdenes copia del expediente demostrativo de la culpabilidad de los procesados, forma única de acreditar de qué lado esta la razón y la justicia.
No le solicitamos ni exigimos la publicación inmediata de la presente, pues realmente no creemos que sea suficiente ni necesario, pues cada día que pasa se nos causa tanto daño económico y moral que no puede ser cuantificado, pero tal vez reclamado.
Estamos seguros de que usted como periodista y hombre de bien, reflexionará sobre las consecuencias que las mentiras en forma de noticia nos están causando y nos dará una respuesta que honrará su prestigio.
ING. ALEX CENTENO ROQUE
ING. SAUL CENTENO
LIC. ALBIN CENTENO ROQUE.