En riesgo patrimonio de los masayas

La cuna del folclor, una de las ciudades que conserva sus tradiciones podría perder sus antiguas casas de adobe y taquezal para darle paso a las estructuras de bloque y cemento, si el Gobierno Central no impulsa un proyecto para la protección de este patrimonio cultural Los expertos señalan que quienes están reparando sus viviendas […]

  • La cuna del folclor, una de las ciudades que conserva sus tradiciones podría perder sus antiguas casas de adobe y taquezal para darle paso a las estructuras de bloque y cemento, si el Gobierno Central no impulsa un proyecto para la protección de este patrimonio cultural
  • Los expertos señalan que quienes están reparando sus viviendas pueden reciclar el material de sus viejas casas a través de la Escuela Taller de Masaya que tiene jóvenes capacitados para fabricar estos bloques

Leopoldo Arias – [email protected]

MASAYA.- Los masayas no cuentan con el apoyo del Gobierno Central para ejecutar un proyecto de revitalización que conserve el patrimonio de la antigua ciudad de Masaya, según opinión de habitantes que perdieron sus casas o que resultaron dañadas por el terremoto.

Los propietarios de casas coloniales han iniciado la reparación, utilizando materiales inadecuados para reforzar el adobe, ya que lo hacen con esfuerzo propio y sin ninguna orientación técnica de arquitectos.

Este material fabricado con zacate, tierra o barro, no combina muy bien con cemento y arena, por lo que no es recomendable que lo estén utilizando para reforzar las paredes, explicó a LA PRENSA el arquitecto Mario Rodríguez, director de la escuela taller de la Alcaldía de Masaya que funciona con la cooperación española.

Por ejemplo, un vecino del Restaurante Alegría, propietario de una vieja casona averiada por los sismos, está reparando la parte superior de las paredes con concreto y cuarterón, lo que podría ser fatal en un futuro, opinaron los vecinos.

A simple vista se puede apreciar que las columnas de hierro no inician desde debajo de la casa, pero “la gente hace lo que puede por la falta de dinero”, señalan sus habitantes.

Doña María del Socorro Castillo Amoreti, es una de las afectadas por el terremoto de julio. Ella perdió todos sus bienes, hasta la madera se le llevó la gente, dice que ni siquiera tiene ofrecimiento del gobierno para reconstruir su casa.

“Por allí oí decir que van a prestar en los bancos, pero se tiene que hipotecar la propiedad, además de los intereses y el deslizamiento que se lo comen a uno, mejor la tengo así”, apuntó la señora Castillo.

“PATRIMONIO DEBE ESTAR AMPARADO POR EL ESTADO”

Deysi Delgadillo Montenegro, inició la reparación de su casa hecha de taquezal, que resultó con algunas reventaduras, pero que admitía ser habitable.

Lo primero que hizo fue comprar zinc para sustituir la teja por el peso que hace a la casa, ella explicó que todo esto lo hace con ayuda de sus hijos.

Ella considera que “el patrimonio debe estar amparado por el Estado para conservar este bien de valor incalculable”, como son las casas construidas de taquezal y adobe.

Pero la gente dice que no quieren saber nada de esto, aunque resulta más seguro que el bloque. Las casas de adobe son frescas, por sus paredes anchas de 1.20 metros, igual la teja, pero la gente está traumatizada después de los sismos.

La señora María Teresa Henríquez, dice que todavía no sabe cómo van a hacer para reconstruir su vivienda, ya que ni siquiera los desechos de su casa demolida ha limpiado la Alcaldía.

María Teresa comenta que en La Habana Vieja se le da mantenimiento a las casas para que las paredes de adobe o taquezal no se deterioren, “y aquí se descuida”, comenta.

Los propietarios de casas que admiten reparación o no sufrieron daños con el terremoto, han empezado a reforzar las paredes y cambiar el techo de teja por zinc. “La verdad es que la gente no quiere saber nada de tejas”, dice don Manuel Téllez.

Con esto de la reconstrucción de Masaya las calles se han convertido en un peligro para los transeúntes y ciclistas que corren el riesgo de ser atropellados por los vehículos, por el acumulamiento de material de construcción o tierra de las casas demolidas.

RECICLAR MATERIAL DE VIEJAS CASAS

Los expertos señalan que quienes están reparando sus viviendas pueden reciclar el material de sus viejas casas a través de la Escuela Taller de Masaya que tiene jóvenes capacitados para fabricar estos bloques.

A juicio de los especialistas, en la restauración del patrimonio cultural de la nación, una casa hecha de adobe o taquezal tiene un valor incalculable, pero se necesita una fábrica que los elabore, lo mismo que la teja, porque los masayas perderían un gran capital de su ciudad colonial, al construir casas modernas.

URGEN APOYO DE GOBIERNO Y COMUNIDAD INTERNACIONAL

– La ciudad de Masaya, cuna del folclor donde se promociona la identidad nacional, se conservan las tradiciones y su artesanía, necesita apoyo del Gobierno y de la comunidad internacional.

– El alcalde de Masaya, doctor Fernando Padilla, en su informe oficial declaró que en el casco urbano hay 150 casas caídas y 200 severamente dañadas, cuyos habitantes necesitan ayuda para construir nuevamente sus hogares.

– Por el momento, el Vicepresidente de la República, ingeniero Enrique Bolaños Geyer, dijo que el Gobierno pondrá a disposición de los afectados por el terremoto diez millones de córdobas, para que puedan reconstruir sus viviendas.  

Puede interesarte

×

El contenido de LA PRENSA es el resultado de mucho esfuerzo. Te invitamos a compartirlo y así contribuís a mantener vivo el periodismo independiente en Nicaragua.

Comparte nuestro enlace:

Si aún no sos suscriptor, te invitamos a suscribirte aquí