- Por subregistro mayor del 50%, centenares de casos no figuran en las estadísticas
Karla Marenco [email protected]
La Organización Panamericana de la Salud (OPS), proyectó hace cinco años que Nicaragua tendría unos 25,000 infectados con VIH-SIDA en el año 2000, pero la directora de la Fundación Nimehuatzin, Rita Arauz, considera que pueden haber 40,000 casos porque cada año tiende a subir la incidencia de la enfermedad.
Estas cifras no han sido confirmadas por la baja calidad del registro demográfico y epidemiológico de los problemas de salud en el país.
Arauz asegura que “sería vergonzoso” esperar que el VIH/SIDA devore a la población, como está sucediendo en el continente africano, para que las autoridades del gobierno y la misma sociedad civil den un giro de 180 grados al enfoque medicalizado con que se aborda el problema y se comience a analizar la epidemia desde una perspectiva de desarrollo y derechos humanos, por su vinculación con los problemas económicos y sociales de la nación.
“Estudios del PNUD han concluido que entre más temprano iniciemos una estrategia de prevención, menos será el costo económico y social para el país”, apuntó Arauz.
Dijo que Nicaragua es vulnerable a la epidemia por las condiciones de pobreza en que vive más del 80% de la población.
Hay una “tremenda miopía y una estrecha visión” del verdadero impacto que la enfermedad generará al país en el corto, mediano y largo plazo, sólo porque la incidencia no llega ni al 2 por ciento oficialmente, agregó.