Sobre la visita de Daniel Ortega a Miami ya bien lo dice un refrán muy popular, quien no la debe, no la teme; entonces ¿por qué la preocupación? La patria, representada por un pueblo, tendrá la oportunidad, un día no muy lejano, de demandar justicia, y si en un dado caso, por algo sobrenatural no pudiese llevarse a cabo este hecho; ya Dios sabrá cobrarse la ignominia a la que fue sometida su pueblo nicaragüense durante el desastre gubernamental del período presidencial que para nuestra desgracia, debe reflejarse en la historia.
Francisco Gómez