El problema de los importados

Tito Rondó[email protected] Dos equipos ya han dado a conocer sus “importados”, a como se le conoce a los peloteros extranjeros que vienen a jugar en Nicaragua desde la época de la Liga Profesional. El León repite al lanzador dominicano Diógenes Sosa, quien estuvo fatal durante la etapa regular (1-4, 7.85) pero después se lució en […]

Tito Rondó[email protected]

Dos equipos ya han dado a conocer sus “importados”, a como se le conoce a los peloteros extranjeros que vienen a jugar en Nicaragua desde la época de la Liga Profesional.

El León repite al lanzador dominicano Diógenes Sosa, quien estuvo fatal durante la etapa regular (1-4, 7.85) pero después se lució en las semifinales (2-0, 2.95). También viene su compatriota y colega José Antonio Ledesma, quien perteneció en la Liga Rookie de Verano de República Dominicana a los Dodgers de Los Angeles, y el cubano Luis Alvarez, antesalista con experiencia en la Liga Mexicana y quien está jugando en una Liga Independiente (profesional) de Estados Unidos.

Por su parte el Bóer anunció a Santiago Henry, que tan buenos recuerdos dejara el año pasado; al tremendo jonronero Julián Yan, de quien se dice que tiene problemas para firmar (financieros), y el lanzador con buenas referencias Aquiles Pinales. Todos militan en los Cafeteros de Córdoba, de la Liga Mexicana.

Aunque hay algunos peloteros de interés en el grupo, la verdad es que tengo mis dudas sobre si su nivel de calidad es muy alto o no. Por lo tanto, he aquí mi opinión sobre el tema.

La Liga Profesional nos dio varias lecciones, unas obvias y otras más sutiles.

Por ejemplo, después de meditarlo mucho (empecé pensando justo lo contrario), lo de los “nacionales” me ha acabado pareciendo una gran idea.

En esa época no había “nicas” y “extranjeros”, sino “nacionales” e “importados”. Nacionales eran, en primer lugar, todos aquellos peloteros de cualquier país de Centroamérica, o en otras palabras, valía lo mismo ser tico que nica. Eso permitió que jugaran aquí muchísimos peloteros costarricenses de calidad, como Danny Hayling y Huey Howden, más otros de ascendencia nica, y otros nacidos en Bluefields pero radicados en Puerto Limón, como Alonzo Wilson. También jugaron brevemente el salvadoreño Enrique Pacas y el hondureño Earl Wood.

Segundo, los que se casaban con muchachas nicaragüenses o se quedaban a vivir aquí. Eso nos permitió gozar de la calidad de peloteros tales como Argelio Córdova, Manuel Antonio Díaz “Copa Castillo”, David Jiménez, Joe Hicks, Calvin Byron y otros. No eran problema.

El problema era el exceso de extranjeros, hasta diez por equipo. O sea, se importaba a docenas de jugadores, una exageración. Por esa razón, y no por los “Copa” o los “Brujas” es que no se le abría campo al pelotero nica.

La solución, para mí, es traer únicamente a aquellos jugadores que van a llenar los estadios, atraer al público, entusiasmar a la gente, y enseñarle a jugar a los nuestros. Idealmente, todos deben ser un Marvin Throneberry o un Felipe Montemayor.

Definitivamente no necesitamos bateadores de menos de .300, o sin poder, o lanzadores con efectividad arriba de 3.00.

Nuestros dólares nos cuestan mucho. Que desquiten.  

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