- El Superintendente de Bancos, Noel Sacasa, asegura que no hubo presión política para la intervención del Interbank. Considera que el capital del banco fue “borrado” por los préstamos sin garantías.
- El detonante fue cuando nos avisaron de 30 millones más sin respaldo, el salto fue de una preocupación de 11 millones que pudieron haberse recuperado a 30 millones sin garantía alguna otorgados a partir de abril
Gustavo Ortega Campos [email protected]
La figura de un Superintendente de Bancos equivale al personaje que vela por el buen funcionamiento del sistema financiero, misión que ha centrado la atención de la opinión pública en el caso de Noel Sacasa, luego que intervino un banco que se suponía contaba con una de las mejores cifras de solidez en el sistema financiero nacional.
La causa de la intervención fue un supuesto fraude de decenas de millones de dólares en préstamos otorgados de manera irregular a un solo grupo de empresas vinculadas al consorcio Conagra, el procedimiento de la intervención ha provocado comentarios referidos a una posible actuación con fines políticos, debido a que la entidad intervenida cuenta con capital de empresarios con filiación al Frente Sandinista.
Sacasa es Doctor en Economía, aficionado a la astronomía y miembro de la exclusiva agrupación católica “Opus Dei”.
LA PRENSA: ¿Por qué se hizo una intervención en Interbank con “bombos y platillos”, sabiendo que esto provocaría incertidumbre y nerviosismo?
NS: En primer lugar a ningún Superintendente le gusta intervenir un banco, ciertamente lo piensa muchísimo, para empezar, en este caso, la situación que se me planteó con la denuncia que vino a presentarme el presidente de la directiva del Interbank, el viernes antes de la intervención, era tan alarmante en el contexto de los problemas que ya tenía más otros problemas que se veían en el sistema en general creado por el grupo de empresas que provocó el problema final, difícilmente un Superintendente habría dudado actuar con rapidez.
LP: ¿Cuál fue la causa para “actuar con rapidez”?
NS: El capital del banco se veía borrado con sólo las transacciones que me estaban informando en ese momento, estábamos hablando de 30 millones de dólares cuando el capital del banco era de 23 millones, que ninguna de ellas tenía garantía, que todas eran de carácter altamente irregular por no decir fraudulento, por lo tanto en una situación así es obligación mía aprovisionar todas esas partes del activo que me estaban informando y así fue como se procedió.
LP: Por los hechos suscitados se rumora que hubo algún tipo de presión política para tomar la decisión.
NS: No hubo ninguna presión política, hubo una reunión en la casa del presidente de la República, a mí se me invitó, yo me excusé, primero porque no teníamos tiempo por estar preparando la intervención y en segundo lugar no quería que se interpretara que había alguna interferencia política. Que quede claro que la iniciativa partió de mi persona. Mi perfil siempre ha sido de no político partidista, no soy miembro, ni he sido, no tengo intención de ninguna manera directa e indirecta de participar en todas las pugnas que se están preparando, me parece que puedo ser más útil a la sociedad nicaragüense con una labor técnica, imparcial, objetiva, tratando de construir instituciones, que en este caso es una entidad sumamente importante y que tiene que tener la credibilidad del público que no opera en forma política.
LP: ¿Para qué se reunieron con el presidente?
NS: Me imagino que había interés de ver cómo se maneja la cosa, esta situación tan complicada, yo veo legítimo el interés de haberme llamado, lo que yo consideré que no iba a ser prudente participar. No sé más detalles. El lunes, inició la intervención, después se me invitó a una reunión de Gabinete donde sí participé, pero sinceramente considero que en el futuro este tipo de participación no la haga la Superintendencia porque al fin y al cabo ahí entran elementos políticos.
LP: ¿Los directivos no sabían nada?
NS: En primera instancia de ninguna manera implicaban a la junta directiva, lo cual no niega que al final algún miembro podría resultar responsable de asuntos penales, además que son responsables por la ley con todos sus bienes de cualquier obligación que puedan tener descubierta.
LP: Hay una dualidad de términos en la intervención, primero se nombra a una junta “liquidadora”, ahora se llama junta “administradora” y en ella se incluye a un representante del Frente Sandinista, ¿qué pasó ahí?
NS: Una vez nombrado al administrador, es él quien representa a las autoridades del banco, es representante de los accionistas y de la directiva, tiene ahora que tomar las acciones como ofendido si se encuentra por estafa de parte de los clientes o de funcionarios del banco.
LP: Pero ya se amplió esa junta, con gente del Gobierno y el Frente Sandinista.
NS: Desde un principio antes de la intervención barajé nombres, pero concluí que iba a ser imposible conseguir con tanta rapidez las personas adecuadas y me limité a nombrar a un administrador provisionalmente, a mediados de esta semana sí procedí a nombrar a una junta administradora.
LP: ¿De junta liquidadora pasó a “administradora” tan rápido?
NS: La ley nueva no lo llama liquidadora, es administrador o junta administradora, en este caso decidimos ampliarla, hay un representante del Banco Central (Mario Flores, gerente general), está en su carácter personal pero es obvio que tiene el respaldo de la institución, está la viceministra de Hacienda (Lourdes Chamorro) y está un representante de los accionistas que fue el que los accionistas solicitaron por escrito que los representara, el Licenciado Samuel Santos, quien también es miembro de la directiva anterior y representa al Frente Sandinista. La junta la preside siempre el señor Guillermo Lugo.
LP: ¿Era necesaria esta recomposición con estas personas?
NS: Antes de hacer el nombramiento la importancia de que la junta no tuviera, ni se percibiera que iba a ser manipulada políticamente y tuve mis reservas a pesar que el Banco Central y el Ministerio de Hacienda estuvieran ahí. Y en el caso de los accionistas pensé que se debía tomar en cuenta su sugerencia para garantizar transparencia y evitar acciones legales.
LP: Pero así se percibe afuera, que en eso hubo alguna una actuación política.
NS: Mi primera opción era nombrar a personas independientes, pero llegué a las conclusiones de que iba a ser imposible conseguir personas con las calidades requeridas tanto en honestidad como experiencia en banca, por el simple hecho del riesgo que esto involucraba. Yo pensaba: si a mí me invitaran a formar parte de esta junta en este banco con la magnitud de sus problemas, lo politizado y lo que está detrás…
LP: ¿Qué hay detrás?
NS: No voy a comentar los detalles, ustedes (los medios de comunicación) todo lo saben, por eso era muy difícil que alguien aceptara.
LP: ¿Pero no hizo el intento?
NS: No lo hice simplemente porque me puse a pensar que si a mí me lo hubieran propuesto yo no lo habría aceptado y me da vergüenza llamar a alguien porque yo sentiría que es peligroso para la inversión, decidí no hacerlo y además la situación del banco era tal que definitivamente ameritaba que estuvieran en la junta administradora aquéllos que verdaderamente estaban interesados en cobrar bien y salvar el banco, que son el Banco Central que a estas alturas es como el accionista principal por todo lo que ha prestado para garantizar los depósitos…
LP: ¿Cuánto ha aportado?
NS: No estoy autorizado a mencionar cifras, en eso estoy sujeto al sigilo bancario, obviamente, pero el Banco Central ha aportado una cantidad importante en calidad de préstamos, por eso puedo decir que ya tiene más intereses que los mismos accionistas.
Por otro lado estarían los accionistas que también tienen interés de recuperar el banco si fuera posible, había que contar con su experiencia en las gestiones de cobros y el Ministerio de Hacienda que en última instancia va a representar los intereses del Estado y cubrirá cualquier brecha que surja.
LP: ¿Cuánto tiempo durará la intervención?
NS: La Ley establece 30 días prorrogables con otros 30 días para que se decida el destino del banco.
LP: ¿Cuáles son las opciones que quedan?
NS: Liquidarlo, devolverlo a los dueños, o venderlo.
LP: Desde febrero se han venido sosteniendo reuniones con Interbank y Conagra, ¿por qué se actuó ante la denuncia del presidente de la directiva, cuando ustedes ya sabían la situación?
NS: Lo que sabíamos era que existía una concentración de créditos con ese grupo, pero no había evidencias. Era una situación anormal que había que resolver.
LP: Si estaba anómala ¿por qué no se actuó antes?
NS: Eso lo veníamos conversando e íbamos a tomar acciones al respecto, recuerde que esto fue gradual. Todo empezó en otro banco del sistema, nos llamaron la atención algunas similitudes, no aparecían por ningún lado el nombre de las empresas involucradas, encontramos vínculos que nos hicieron sospechar que era el mismo grupo que afectó a Interbank, poco fuimos identificándolo y estaba presente en el resto del sistema. Hicimos un recuento y la cifra era de 22 millones en todo el sistema con créditos bajo el mismo patrón. Después de una inspección a finales de abril se detectó que Interbank tenía problemas de liquidez y fue multado pero se repitió, llamamos a los directivos y adujeron que había atrasos en ciertas cobranzas y que además se habían ampliado los préstamos a este grupo posterior a nuestra inspección por 11 millones más y se informó que los préstamos habían sido aprobados sin autorización de los directivos y fue a sus espaldas, eso nos alarmó más.
LP: ¿Aún y con eso seguían sin intervenirlo?
NS: Es que el detonante fue cuando nos avisaron de 30 millones más sin respaldo, el salto fue de una preocupación de 11 millones que pudieron haberse recuperado a 30 millones sin garantía alguna otorgados a partir de abril.
LP: Todo esto arroja un saldo de más de 60 millones de dólares
NS: No quiero mencionar cifras explícitas, pero esos 30 millones nos obligaron a intervenirlo.
LP: ¿Y entonces cuál es el rol de los directivos?
NS: La junta directiva evidentemente no estaba controlando este banco, si es inocente de cualquier involucramiento entonces la interpretación es que no tiene ningún tipo de control, ya se le salió de las manos por la razón que sea, por eso se actuó rápido.
LP: Se refirió a otro banco, fuentes de la misma Superintendencia nos han señalado que es el Bancafé, siendo la prueba el reciente nombramiento de Carlos Matus, como gerente general, de quien se asegura que es delegado de ustedes para administrar una intervención silenciosa, ¿es eso cierto?.
NS: Yo no puedo hacer comentarios acerca de ninguna institución del sistema, excepto los casos que se hagan públicos, no lo puedo hacer, lo único que puedo comentar es que al señor Carlos Matus lo nombró la directiva del Bancafé, eso fue un hecho público.
LP: Las fuentes que señalan lo anterior están muy ligadas a la banca…
NS: Esos son los comentarios, no podemos negar ni afirmar eso, no estoy autorizado.
LP: ¿Qué pasará con la recuperación de los créditos del grupo que afectó al Interbank?
NS: A nosotros nos preocupan los productores que recibían financiamiento a través de este grupo, pero la solución no puede venir a través de la Superintendencia, ni relajando los controles ya establecidos, la solución debe venir del Gobierno.
LP: La realidad ha demostrado que el apoyo del Gobierno al sector agropecuario no ha sido la más idónea según los mismos productores, pero con esto se agrava la situación, en el Norte del país…
NS: Así es.
LP: ¿Entonces por qué no recomendar una pronta respuesta al Gobierno?
NS: No es nuestra tarea y hay el peligro de que en la búsqueda de la solución se trate de tomar medidas que se relajen normas que no deben ser relajadas en el sistema financiero.
LP: ¿Qué pasará con las propiedades dadas en garantía del grupo que provocó el supuesto fraude en el Interbank?
NS: La respuesta la dará la junta administradora.
LP: Hay dos almacenes de depósitos que salieron involucrados y fueron suspendidos por la Superintendencia, que hay con ellos?
NS: El Consejo Directivo resolverá qué hacer en esos casos.
LP: Se podría estar sentando un mal precedente, lo dicen los banqueros, por la actuación que en este caso, tuvo el Banco Central, de proteger los depósitos, pues se generaría despreocupación pues tienen quien responda ante las irregularidades, ¿usted qué opina?
NS: El peligro es que los depositantes se despreocupen de escoger el banco en donde depositar, pues a los bancos no les interesa la garantía de los depósitos si eso está a cuenta de perder la propiedad del banco que es lo que ocurre cuando es intervenido.
Lo que se necesita, creo yo, es una nueva legislación que haga más transparente la garantía de los depósitos con reglas bien claras de modo que los bancos participen en este costo. Se trabaja en un proyecto de ley pero es un tema que tardará tiempo llevarlo a la Asamblea Nacional.