José Augusto Navarro, Presidente de la Unión de Productores Agropecuarios de Nicaragua (UPANIC)

José Augusto Navarro: “El agro vive su peor época”

Las repetidas demandas del sector agropecuario no han sido por molestar, asegura el presidente de UPANIC, sino que obedecen a la crisis profunda que atraviesa el agro nacional. Crisis que a su juicio se ha venido acumulando por la falta de interés que han mostrado los gobiernos Gustavo Ortega [email protected] Conversar con José Augusto “Tuto” […]

  • Las repetidas demandas del sector agropecuario no han sido por molestar, asegura el presidente de UPANIC, sino que obedecen a la crisis profunda que atraviesa el agro nacional. Crisis que a su juicio se ha venido acumulando por la falta de interés que han mostrado los gobiernos

Gustavo Ortega [email protected]

Conversar con José Augusto “Tuto” Navarro, presidente de la Unión de Productores Agropecuarios de Nicaragua (UPANIC), es como estar frente a un historiador, su manera de narrar las anécdotas respaldado por el timbre de su voz (parece locutor radial) quita espacio para controlar el tiempo.

Ferviente crítico de la situación por la que atraviesa el agro, se considera una persona “apasionada” por las causas por las cuales se puede conseguir el provecho colectivo, “yo no ando con pelos en la lengua nunca”, amenazó mientras se desarrollaba la entrevista.

Desde febrero ocupa el cargo que deberá entregar el próximo año. Navarro representa a una de las dos organizaciones de productores más importantes del país, UPANIC, adscrita al Consejo Superior de la Empresa Privada (COSEP) y que aglutina al menos a 40 asociaciones de productores de diferentes rubros agropecuarios.

Señala que la situación actual del agro es la peor en la historia del país, debido a la ausencia de programas de desarrollo y condiciones para competir en el exterior, a eso le suma los altos niveles de pobreza que se han instalado en las zonas rurales.

LA PRENSA: ¿Cómo valora la situación del agro?

José Augusto Navarro: Actualmente carecemos de criterios técnicos para impulsar el desarrollo de la actividad agropecuaria, se gasta sin obtener eficiencia, hay donaciones de las que se desconocen los resultados, estamos ante una excesiva carga de impuestos indirectos que se agravan cuando hay fenómenos naturales.

LP: ¿Y qué hay de los supuestos impulsos para convertir al país nuevamente en el “granero de Centroamérica”?

JAN: Eso es puro discurso, te voy a poner un solo ejemplo para ilustrar el hecho de que el “granero de Centroamérica” es una utopía, el diesel, combustible principal de la actividad agropecuaria tiene un alto nivel de impuestos, es la sangre vital de la producción, pero es muy cara, entonces nos estamos desangrando, de nada sirven las inversiones si al final todo es pérdidas. Estamos muy mal y no se ve por dónde las cosas mejoren.

LP: ¿Qué opina del rol de las autoridades?, con los medios de comunicación no han sido muy prestos en brindar información sobre el agro.

JAN: El gobierno nos ha dejado solos, no estamos dentro de las prioridades nacionales. Ahorita con el caso de Interbank, el Banco Central protegió a los depositantes pero se suspendieron las garantías dadas en prenda y por ende las habilitaciones, fue una medida pareja para todos los clientes del banco que tenían préstamos, hay muchos productores que no están trabajando por esta medida, y ¿qué hacen las autoridades?: nada

LP: Pero es un ejemplo muy puntual…

JAN: Claro, empiezo de lo puntual a lo general, otro ejemplo del abandono en el que estamos sumidos es la desaparición de la Empresa Nacional de Alimentos Básicos (ENABAS), con eso se acabó la intermediación en el proceso de comercialización.

Ahora el productor deberá vender sus cosechas al precio que le ofrezcan, venden a precios ridículos. Esto se vincula a la falta de seguridad alimentaria, no hay reservas de alimentos, con eso viene el hambre, la escasez, como la que sucede con el maíz, y así es que la cosa se va descomponiendo.

LP: Todo el panorama se pinta gris, ¿no hay lugar a la esperanza de una mejoría?

JAN: Hace tres décadas producíamos aceite para el consumo interno y hasta lo exportábamos, ahora se acabó. El último vestigio fue GRACSA y acaba de colapsar, tenemos tierras, diversidad de climas e importamos hasta las verduras y hortalizas de Guatemala y Costa Rica, pareciera escandaloso pero ya ni eso producimos. Si ves todo en perspectiva, ¿adónde hay lugar para la esperanza?

No se ve, hemos pedido hasta el cansancio un golpe de timón para enderezar la situación, pero el Gobierno sigue de oídos sordos. Tuvimos semanas atrás dos días revisando la situación con el Gobierno y hasta ahora “cero resultados”.

LP: Me adelanto a la respuesta, pero de eso puedo interpretar que no han considerado como buenos los resultados de los programas de modernización tecnológica impulsados desde 1990 en el agro.

JAN: Claro, eso y más, se ha desaprovechado la cooperación internacional, los taiwaneses apoyaron con 20 millones de dólares para un programa de riego en Occidente, pero quiero pruebas de los resultados, ¿dónde están? No han querido (el Gobierno) revisar la tarifa energética para el riego, y así no se puede. ¿De qué sirve modernizarse si lo que se obtiene son costos más altos?

No hay resultados cuantificables de los resultados de los proyectos impulsados por el Gobierno, y eso es porque no han generado éxito.

LP: Si el gobierno no ha sido exitoso en el manejo de la política agropecuaria, ¿quién se merece las palmas en la recuperación de algunos rubros?

JAN: Eso está clarísimo, pues a la empresa privada, única y exclusivamente a los privados, es ahí donde está la eficiencia, pero no todos tenemos suerte, la mayoría está sufriendo los problemas con el crédito lo que sumado con los recurrentes fenómenos climáticos ha dejado secuelas permanentes y en algunos casos incurables.

LP: Pero existen programas dirigidos a los pequeños…

JAN: Esos no son programas. Te aclaro, son sólo una fachada. Sólo basta sacar la relación con el porcentaje de la población y los beneficiados con estos planes y uno se encuentra que es algo mínimo. Los rendimientos productivos no pasan del mismo lugar.

Y cada vez más es notoria la diferencia entre las remuneraciones de los altos funcionarios del Gobierno y los niveles de pobreza, cada día aumentan los exiliados económicos que se cruzan la frontera y al instante observan las mejoras productivas, todas esas cosas son pruebas de que los planes están mal diseñados.

LP: Cambiando un poco el tema, se rumora que usted es uno de los pocos dirigentes de la empresa privada que ha cuestionado personalmente al Presidente Arnoldo Alemán acerca de la problemática del agro, ¿eso es cierto?

JAN: El Presidente y yo tenemos una relación de respeto mutuo. Lo que la gente debe de explicar, sobre todo los que me conocen bien, que yo soy demasiado sincero. He tenido mis desavenencias con el presidente del Banco Central (Noel Ramírez), pero al final mi récord personal como productor es lo que me da la suficiente autoridad moral para cuestionarlo.

LP: ¿A qué se refiere con lo de “récord personal”?

JAN: Soy de los pocos productores que no tienen deudas

LP: Esa “virtud” ¿a qué se la atribuye?

JAN: He sido cauteloso y tengo la suerte de que no he sufrido problemas con los fenómenos naturales. Mis cultivos están en una zona fértil y con un buen clima, además he aprendido que cuando a uno le va bien, el peor enemigo es la ambición. Por eso cuando discuto lo de las deudas de los productores, el Gobierno me escucha porque saben quien les habla. Yo soy un caso aislado, pero en términos generales, el agricultor nicaragüense está en la orfandad.

Probablemente me apasiono, pero debo decirte que el tono de mi voz (es fuerte) a veces da pie a que la gente piense que estoy discutiendo, pero soy así hasta para contar chistes.

LP: Estuvo en el exilio durante el gobierno sandinista, ¿cuál es su filiación política?, porque no se le ha visto figurar en ningún movimiento en la última década?

JAN: Soy una persona que defiende la honradez y la honestidad. Estoy contra el estatismo, no soy apasionado por un determinado color político, pero si de opinar se trata diría que el primer Poder que hay que transformar es la Asamblea Nacional.

LP: ¿Por qué?

JAN: Porque ahí se gestó el pacto y todas las leyes que perjudican al agro ahí son aprobadas sin pensar en el pueblo. Sólo piensan en el beneficio político.

LP: Pero ustedes, UPANIC, se están acercando a la UNAG, organización que es políticamente contraria, se les está viendo juntos, ¿eso no es pacto?

JAN: De ninguna manera, los problemas del agro no tienen bandera política, nos hemos acercado en aspectos de coordinación, debemos luchar juntos pues son las mismas dificultades, ambas organizaciones tenemos distintas maneras de pensar, pero al final coincidimos en algo, hay que buscar cómo salvar el agro. Esa es la prioridad.

LP: Una última pregunta, ¿es verdad que “Tuto” es su nombre de “batalla”?

JAN: (Risas, se levanta para apagar el aire acondicionado como una señal de despedida), yo sé que quienes me llaman así es por cariño, pero para sacarte de duda, así me llamaba una hermana y es por Augusto, y no, no me enoja, es más nadie me llama por mi nombre, sólo por “Tuto”, así a secas.  

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