Perdiendo la democracia

DOUGLAS CARCACHE

¿Qué gana la economía si la democracia pierde? Me hice la pregunta después de conocer los ajustes financieros que le hacen a las elecciones municipales de noviembre próximo, una de las razones por las que redujeron las Juntas Receptoras de Votos en más del 10 por ciento, con relación a las que habían al comenzar este año.

La reducción de las JRV influyó mucho, sin duda, en la poca asistencia con que contó la verificación ciudadana, realizada entre el 21 y el 24 de julio, que también podría ser el signo de una abstención creciente.

El Consorcio Civil para la Educación, Análisis y Observación Electoral, estima que un promedio del 39 por ciento de los ciudadanos concurrieron a verificarse, al parecer dispuestos a votar en noviembre para elegir alcaldes.

Es una cifra baja en comparación con la verificación que hubo en 1996 (elecciones generales) y 1998 (elección en la regiones autónomas de la costa caribeña), cuando los niveles fueron de 66 y 55 por ciento respectivamente, según datos oficiales.

El Consorcio Civil, en que convergen el grupo Ética y Transparencia y la Comisión Diocesana de Asesoría Legal (CODIAL), entre otras organizaciones, hizo su cálculo del 39 por ciento después de observar la verificación en los distritos dos y tres de Managua, once municipios de las regiones autónomas Atlántico Norte y Sur y 14 municipios del Departamento de Matagalpa.

La realidad es que muchos votantes tienen hoy más dificultades para encontrar o llegar a las juntas donde ejercerán su derecho a elegir, en parte porque el gobierno ha impuesto un “ahorro” de los recursos destinados al proceso electoral municipal, con el pretexto de que la economía nacional está en crisis.

En marzo pasado habían 9,548 Juntas Receptoras de Votos en todo el país, pero comenzaron a fusionarlas y las redujeron a 8,549 con lo que lograrán un ahorro relativamente bajo comparado con las limitaciones que le impondrán a miles de electores y podrían elevar el nivel de abstención.

Habrá ciudadanos que en noviembre dejen de votar porque la JRV correspondiente les queda muy distante o no saben dónde queda, ya que las autoridades electorales le han puesto más dificultades que facilidades al proceso.

Además de las arbitrariedades cometidas por el Consejo Supremo Electoral (CSE), al inhibir a candidatos de forma premeditada, la restricción económica a las elecciones municipales limitará más el desarrollo de la democracia en Nicaragua y en consecuencia afectará a la economía tarde o temprano, porque los inversionistas, que demandan respeto a las leyes y autoridades honestas, confían más en un país con un estado de derecho comprobado.

La democracia y, por lo tanto, la celebración de elecciones transparentes y confiables, es costosa. Pero el provecho que produce es enorme porque la economía y la sociedad se desarrollan más donde hay una gobernabilidad basada en la participación de los ciudadanos. Es tan fácil entenderlo, pero…   

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