“Minguito” regresa a Las Sierritas

Juan Rodríguez [email protected] Hace 115 años ya que apareció la milagrosa estatuilla de Santo Domingo de Guzmán en Las Sierras de Managua, y la tradición de “Minguito” mantiene su folclor, fervor y alegría como en sus inicios. Las Fiestas Agostinas o de Santo Domingo gozan de gran acompañamiento de parte de sus devotos, ya que […]

Juan Rodríguez [email protected]

Hace 115 años ya que apareció la milagrosa estatuilla de Santo Domingo de Guzmán en Las Sierras de Managua, y la tradición de “Minguito” mantiene su folclor, fervor y alegría como en sus inicios.

Las Fiestas Agostinas o de Santo Domingo gozan de gran acompañamiento de parte de sus devotos, ya que cada año miles de católicos recorren de ida y vuelta, unos 28 kilómetros a pie desde Las Sierritas (al sur de la capital) su santuario, hasta Managua, bajo el inclemente sol de esta temporada o de lluvias algunas veces.

Al crecer Managua y a pesar del paso del tiempo, los devotos a “Minguito” no han hecho cambiar la esencia de la tradición.

Ayer era visible que las nuevas generaciones vienen asimilando la tradición de sus abuelos, padres y parientes cercanos, y como un milagro del santo participaban sin ningún tipo de inhibiciones.

Las promesas de los devotos por algún favor recibido de Santo Domingo volvieron marcar la esencia de estas fiestas.

Personajes como indios, vaquitas, niños y adultos pintados de negro y grupos tradicionalistas bailando incansables al son de las ancestrales marimbas, hacen remontar la creencia misma de esta imagen capitalina.

Cada tramo que avanza la peaña con la diminuta imagen es anunciado con las ensordecedoras y peligrosas bombas, cohetes y morteros, pero todo es algarabía: ¡Viva Santo Domingo!

El más humilde nicaragüense celebra estas fiestas dándole una decena de aplausos cuando pasa ante sus ojos creyentes.

La presencia de delincuentes y antisociales, y el exceso de licor, ha obligado a las autoridades policiales a mantener un celoso cordón de seguridad alrededor de la imagen para que no sufra ningún tipo de atentado o daño.

Las flores que adornan la peaña donde es transportada la estatuilla, tristemente fueron cambiadas por flores artificiales, de gran colorido, pero carentes del perfume natural de las verdaderas.

Sin embargo, luego que la imagen fue depositada ayer en la iglesia de Las Sierritas, la calma volvió a apoderarse de Managua, para cumplir así 115 años de veneración, desde 1885, hasta la actualidad.

POCOS NCIDENTES

* En el trayecto de la Iglesia Santo Domingo a la Centroamérica, la Cruz Roja atendió a ocho personas, de las cuales sólo una ameritó traslado al Hospital Roberto Calderón.

* Entre las emergencias hubo un extraviado. Fue el niño de 10 años Eduardo José Gutiérrez.

* La Policía Nacional desplegó en todo el recorrido un cordón amplio de 1,500 efectivos, que garantizaron orden en el trayecto.

* La Alcaldía de Managua desplazó 40 recolectores de basura, dos camiones y una pala mecánica, con la que se garantizó la limpieza en el trayecto de retorno de la imagen a Las Sierritas.  

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