EFE
Miami, EE.UU.- Una coalición de agrupaciones nicaragüenses de Miami anunció este miércoles, que se mantendrá “en pie de guerra” ante una eventual visita del líder sandinista y ex presidente de Nicaragua, Daniel Ortega, a esta ciudad de Florida.
El coordinador del Comité de Nicaragüenses y Americanos por la Justicia en Nicaragua, Róger Castaño, indicó a EFE que seguirán “en estado de alerta”, a pesar de que el Secretario General del Frente Sandinista (FSLN) decidió suspender el pasado martes su viaje a Miami, previsto para este jueves.
“Creemos que se trata sólo de una táctica para confundirnos, para que abandonemos nuestro propósito de enjuiciarlo aquí en Estados Unidos y para suspender nuestras protestas”, dijo Castaño.
El portavoz del FSLN en Managua, Silvio Mora, indicó el martes que el ex mandatario había suspendido el viaje debido a la intervención del Banco Internacional, conocido como Interbank, por parte de la Superintendencia General de Bancos de Nicaragua.
“En la mañana de hoy una emisora (local) transmitió unas declaraciones de un periodista desde Managua que aseguró que el ex dictador dijo que no había renunciado a su viaje a Miami”, afirmó Castaño, quien también preside el “Bloque de Apoyo a la Unidad Nicaragüense” (BAUNIC).
Por ello “seguimos en pie de lucha, con los planes de organizar una campaña de protestas el jueves a partir de la cinco de la tarde frente al hotel Intercontinental (del centro de Miami)”, indicó el activista nicaragüense.
El ex mandatario tenía previsto participar el jueves y viernes en la Conferencia Internacional de la Hermandad de Hombres de Negocios del Entero Evangelio, que organiza la Full Gospel Business Men’s Fellowship en ese hotel de Miami.
El coordinador de la coalición de agrupaciones que reúne a ex prisioneros políticos y ex “Contras” reiteró que entablarán una demanda colectiva por asesinato, tortura y violación de los derechos humanos contra el líder sandinista que gobernó Nicaragua entre 1979 y 1990, “apenas ponga pie en Estados Unidos”.
El grupo de activistas también intentó infructuosamente gestionar el traslado de la hijastra de Ortega, Zoilamérica Narváez, para que entablara una demanda por violación ante los tribunales del sur de Florida.
Pero, según la prensa nicaragüense, Narváez declinó la invitación, argumentando que una nueva demanda podría entorpecer el camino que ha comenzado a tomar el proceso, en el seno de la Comisión Interamericana de Derechos Humanos (CIDH).
Narváez denunció en mayo de 1998 que Ortega abusó sexualmente de ella desde que tenía 12 años.
“No fue una invitación formal, sino solamente una llamada de una persona que no conozco, sugiriéndome un mecanismo legal para empujar la acusación”, dijo la hija política de Ortega, en declaraciones al diario nicaragüense “La Prensa”.
La jornada de protestas que comenzará mañana incluye una vigilia y un ayuno frente al hotel donde se celebrará el evento.